Telde participará el próximo lunes 7 de septiembre en la 74.ª edición de la tradicional Romería-Ofrenda a Nuestra Señora del Pino, en Teror. La carreta institucional desfilará en séptima posición, aunque lo hará rodeada de dudas, secretismo y una evidente improvisación.
En un año especialmente relevante, marcado por la conmemoración del 675 aniversario de la ciudad, cabía esperar una propuesta cuidadosamente planificada, presentada con suficiente antelación y capaz de representar la historia, el patrimonio y la identidad de Telde. Sin embargo, a pocos días de la romería, la ciudadanía continúa sin conocer quién ha diseñado la carreta ni cuál es la alegoría escogida.
El gabinete de comunicación de Alcaldía se ha limitado a señalar que la composición incorporará frutas, verduras, flores, referencias a la cetrería y otros “recursos decorativos y representativos de la identidad teldense”. Una explicación genérica y ambigua que no aclara el contenido real de la propuesta ni el mensaje que Telde pretende trasladar en la Villa Mariana.
La falta de información contrasta con el despliegue realizado en años anteriores para presentar la carreta institucional. En esta ocasión, todo parece haberse preparado de tapadillo, sin transparencia y bajo las prisas de última hora.
Detrás de esta situación se encuentra también una deficiente planificación económica. El dinero destinado a la carreta fue incluido en una modificación de crédito aprobada en el último Pleno ordinario, sin tener debidamente en cuenta los plazos de exposición pública y tramitación administrativa necesarios antes de poder disponer de esos recursos.
Esta imprevisión vuelve a evidenciar el desconocimiento del alcalde, Juan Antonio Peña, sobre los procedimientos y tiempos de la Administración municipal. La falta de planificación habría impedido afrontar con la suficiente antelación el diseño y la contratación de una carreta que debería haber tenido un protagonismo especial durante el 675 aniversario.
Telde llegará así a la principal romería de Gran Canaria sin que se haya presentado públicamente una alegoría definida, sin conocerse la identidad de su diseñador y recurriendo a descripciones vagas para intentar ocultar una gestión marcada por la improvisación.
La conmemoración de los 675 años de historia de Telde merecía rigor, planificación y una propuesta a la altura de la ciudad. En cambio, la carreta del Pino se ha convertido en un nuevo ejemplo de una gestión municipal que actúa tarde, comunica mal y termina improvisando incluso en los acontecimientos más importantes.
Canarias Informativa
Artículos Relacionados
- El Mercado Municipal colabora con la carreta de Telde en la Romería del Pino
Los empresarios y empresarias del Mercado Municipal han retomado su colaboración altruista con la carreta…
- Telde sin alcaldesa en la Romería del Pino
La ausencia de la alcaldesa de Telde, Carmen Hernández, a la romería ofrenda ni a…
- Telde no cumple en la Romería del Pino
La norma propuesta por el Cabildo es desoída por los ayuntamientos de Santa Lucía de…


