Hoy se celebró una sesión de entrenamiento exclusiva en el dojo de Telde, donde un grupo limitado de 25 practicantes se reunió para profundizar en el estudio del Yoshin Waraku Jutaijutsu, dentro del marco de la Bujinkan Unryukai Budo Taijutsu.
La jornada estuvo dirigida por Unryu, quien condujo una práctica intensa y estructurada centrada en la comprensión y aplicación de este sistema. Durante varias horas, los asistentes trabajaron conceptos clave a partir de acciones técnicas ya conocidas, desarrollando su evolución hacia aplicaciones más complejas tanto de pie como en transiciones al suelo y trabajo en el suelo.
El entrenamiento abarcó un amplio repertorio técnico que incluyó:
• Luxaciones articulares, aplicadas con precisión y control
• Proyecciones, orientadas a desequilibrar y dominar al oponente
• Estrangulaciones, ejecutadas con un enfoque técnico y consciente
• Integración de técnicas en movimientos coordinados y realistas, adaptados a diferentes situaciones
Uno de los aspectos más destacados fue la integración del estudio de kappo (técnicas de reanimación), entendido inseparablemente de su contraparte, el sappo (acciones sobre puntos vitales). Este enfoque refuerza el principio de que el arte marcial no solo implica conocimiento destructivo, sino también la capacidad de restaurar y preservar la vida, subrayando el carácter completo y responsable del budo tradicional.
El eje filosófico del entrenamiento se mantuvo fiel a la línea transmitida por Hatsumi Soke, reflejado en el lema principal del estudio de Jutaijutsu:
“Flexionar como el sauce para abrazar la tempestad; controlar con el corazón para restaurar la paz.”
Este pensamiento guió tanto la ejecución técnica como la actitud mental de los practicantes, integrando firmeza y adaptabilidad en cada ejercicio.
Asimismo, se enfatizaron tres principios fundamentales que estructuran la práctica:
• Shin-Aiku: La búsqueda del equilibrio entre mente, cuerpo y compasión, como base esencial del desarrollo marcial.
• Ryū no Sabaki: La fluidez total en combate, evocando el movimiento natural y continuo del dragón.
• Budo Chiseidō: La concepción del arte marcial como una forma de medicina, capaz de proteger, sanar y transformar.
Este encuentro tuvo además un carácter profundamente emotivo, al realizarse como homenaje póstumo a la Shihan Ingrid, reciente y sentidamente fallecida, miembro de la comunidad de El Salvador. Su legado, dedicación y espíritu permanecen vivos en la práctica y en el corazón de todos los que comparten este camino marcial.
La sesión no solo representó un espacio de aprendizaje técnico, sino también una oportunidad para reforzar valores internos y profundizar en la esencia del budo. La combinación de intensidad, precisión y reflexión consolidó una experiencia enriquecedora para todos los participantes.
Este encuentro reafirma nuestro compromiso con la transmisión rigurosa y auténtica de las enseñanzas de Hatsumi Soke desde la versatilidad y creatividad manteniendo viva la tradición mientras se adapta a las necesidades del practicante contemporáneo.
Artículos Relacionados
- "¿DEBE EUROPA EMPEZAR A TENER MIEDO?"
Las recientes tensiones dentro de la OTAN, a consecuencia y muy especialmente tras la actitud…

