A principios de mayo, Onda Guanche denunció el lamentable estado de las instalaciones deportivas del IES Primero de Mayo, en Las Palmas de Gran Canaria: canchas deterioradas, espacios inutilizables y alumnos sin poder realizar Educación Física en condiciones dignas. La denuncia fue publicada el 2 de mayo de 2026.
La respuesta del consejero de Educación, Poli Suárez, secretario general regional del PP y señalado ya en algunos círculos como posible candidato a la Alcaldía de Las Palmas de Gran Canaria, fue rápida en apariencia: “Preguntaré si la Dirección General de Infraestructuras tiene conocimiento de este asunto porque a mí no me suena, te cuento”.
Pues bien: han pasado los días. Y ni técnicos, ni observadores, ni llamada a la directora, ni explicación a quienes denunciaron la situación. Nada. Silencio administrativo con banda sonora de campaña.
Debe ser que para la Consejería de Educación no es urgente que los alumnos del IES Primero de Mayo no puedan desarrollar sus actividades físicas con normalidad. O quizá el problema es que el patio no da votos, no corta cintas y no queda bonito en una foto institucional.
Mientras algunos se apuntan para futuros cargos, cientos de alumnos siguen esperando algo tan básico como unas instalaciones educativas dignas. Porque aquí no hablamos de un lujo. Hablamos de Educación Física. De salud. De igualdad. De respeto.
La pregunta sigue en pie: si el consejero dijo que iba a preguntar, ¿a quién preguntó? ¿Qué le contestaron? ¿Y por qué nadie ha movido un dedo visible?
No estaría mal que alguien, desde la Consejería de Educación, se pusiera por fin a informarse del tema. Bastaría con algo tan sencillo como llamar a la dirección del IES Primero de Mayo, abrir un calendario claro de obras a realizar o, al menos, comunicar oficialmente que conocen el problema y ofrecer alguna explicación. Porque no hablamos de una incidencia reciente: el centro lleva cerca de diez años arrastrando estos problemas y nadie de la Consejería parece haber dicho nada con claridad.
Allí sigue la dirección del instituto esperando a que suene el teléfono o a que alguien se digne a visitar el centro. De momento, ni llamada, ni visita, ni calendario. Solo silencio.
En el IES Primero de Mayo, el patio sigue siendo el patio del olvido. Y la respuesta política, de momento, una asignatura pendiente.
Juan Santana, periodista y locutor de radio
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