Una resolución judicial ha considerado discriminatorio excluir del cómputo de antigüedad el tiempo trabajado mediante una empresa de trabajo temporal antes de incorporarse como personal fijo. El asunto puede parecer técnico, pero afecta a una realidad muy común: personas que realizan durante años las mismas funciones en el mismo lugar mientras su vínculo contractual cambia y parte de su trayectoria parece desaparecer sobre el papel.
La antigüedad no es un adorno administrativo. Puede influir en salarios, promoción, indemnizaciones y reconocimiento profesional. Cuando dos trabajadores han prestado servicios equivalentes, diferenciar su valor únicamente por la fórmula utilizada para contratarlos puede consolidar una desigualdad. La empresa se benefició del trabajo desde el primer día, aunque la nómina llevara otro nombre.
Las ETT cumplen una función legal y pueden facilitar incorporaciones, pero no deberían utilizarse para mantener indefinidamente a una persona en una condición secundaria. La temporalidad prolongada genera inseguridad, dificulta alquilar una vivienda y aplaza decisiones familiares. La precariedad no se limita al sueldo; también consiste en no saber si el mes siguiente continuará existiendo el puesto.
En Canarias, donde la estacionalidad condiciona numerosos sectores, esta conversación resulta especialmente necesaria. Turismo, comercio, servicios y campañas agrícolas dependen de contrataciones cambiantes. La flexibilidad empresarial no puede convertirse en una transferencia permanente del riesgo hacia quien trabaja.
Las compañías deben revisar sus políticas antes de que un tribunal las obligue. Reconocer la experiencia completa mejora la confianza y reduce conflictos. Un trabajador que ha aprendido procesos, clientes y responsabilidades aporta un valor acumulado que no desaparece porque cambie el contrato o el intermediario.
También hace falta información accesible. Muchas personas desconocen cómo se calcula su antigüedad o temen reclamar. Sindicatos, asesorías y administraciones laborales deben explicar derechos de manera comprensible. La complejidad jurídica nunca debería convertirse en una barrera que beneficie al más fuerte.
El trabajo deja memoria en la persona y en la empresa. Borrar una parte de esa memoria mediante una fecha artificial es negar una realidad conocida por todos. La estabilidad comienza reconociendo el camino completo, no únicamente el tramo que resulta más cómodo contabilizar.
Vidal Bolaños, escritor y comunicador
Artículos Relacionados
- PRECARIEDAD LABORAL EN SECTORES DE CANARIAS: UN PROBLEMA URGENTE
La precariedad laboral en Canarias sigue siendo una realidad preocupante, afectando especialmente a sectores clave…
- EL PERSONAL LABORAL DOCENTE DE CANARIAS DEMANDA EL COBRO DE LOS SEXENIOS
La Consejería de Educación es consciente de esta situación y mantiene este trato discriminatorio al…


