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EL DESASTRE SE CONSUMA: LA CARRETA DE TELDE PIERDE SU TURNO EN LA ROMERÍA DEL PINO POR NO TENER PREPARADO EL ENGANCHE

La representación teldense, que debía desfilar en séptima posición, no pudo incorporarse a tiempo a la Romería de Teror al surgir problemas para enganchar la carreta a los animales que debían tirar de ella. El nuevo contratiempo culmina una jornada marcada por las prisas, el montaje de última hora, una pobre decoración, una inversión de unos 4.000 euros y solo cinco de las once guaguas anunciadas por el Ayuntamiento.

Lo que comenzó como una advertencia terminó convirtiéndose este lunes en un auténtico desastre organizativo. La carreta institucional de Telde no ha podido salir a tiempo en la Romería-Ofrenda del Pino de Teror y ha perdido el turno que tenía asignado, después de que llegado el momento de incorporarse al desfile no estuviera resuelto correctamente el enganche de la estructura con los animales encargados de tirar de ella.

Un problema tan elemental como imprescindible para que una carreta pueda participar en una romería ha terminado dejando fuera de su posición prevista a la representación de la cuarta ciudad de Canarias.

Telde debía desfilar en séptima posición, según la planificación conocida para la 74.ª edición de la Romería-Ofrenda del Pino. Onda Guanche ya había advertido el pasado 2 de septiembre de las dudas, las prisas y la falta de planificación que rodeaban la preparación de una carreta institucional especialmente significativa este año por la celebración del 675 aniversario de la ciudad.

DE LA IMPROVISACIÓN AL RIDÍCULO ORGANIZATIVO

La situación vivida este lunes en Teror no puede analizarse como un incidente aislado. Horas antes del comienzo de la Romería, fijado para las 15:30 horas, la carreta de Telde todavía estaba siendo montada y rematada, ofreciendo una imagen de improvisación difícilmente compatible con una celebración cuya fecha se conoce con un año de antelación.

El Ayuntamiento había justificado que parte de las frutas, verduras y flores se colocarían directamente en Teror para mantener su frescura. Sin embargo, una cosa es rematar determinados elementos perecederos y otra muy diferente llegar al mismo día del desfile resolviendo aspectos fundamentales de la participación. Y el tiempo terminó pasando factura.

Cuando llegó la hora de incorporarse a la comitiva, apareció otro problema: el enganche con los animales que debían arrastrar la carreta no estaba preparado adecuadamente, provocando que Telde no pudiera salir cuando le correspondía y perdiera su posición en la Romería.

La improvisación dejó así de ser una cuestión estética para convertirse en un problema directamente organizativo.

UNA CARRETA DE UNOS 4.000 EUROS QUE SIGUE GENERANDO PREGUNTAS

A todo ello se suma la polémica por el coste de la representación.

Según los datos recabados previamente por Onda Guanche, la inversión destinada a la carreta ronda los 4.000 euros, una cantidad que contrasta con la austeridad y pobreza decorativa que presentaba la estructura durante las horas previas a la Romería.

La cuestión vuelve a estar encima de la mesa: ¿dónde están reflejados esos 4.000 euros?

No se trata de cuestionar a quienes han trabajado materialmente en su montaje, ni a los agricultores, artesanos, grupos folclóricos o participantes que representan con ilusión al municipio. La responsabilidad que debe aclararse es política y organizativa.

Porque una Administración que invierte dinero público en representar a una ciudad de más de 100.000 habitantes en una de las principales manifestaciones tradicionales de Gran Canaria tiene la obligación de planificar con suficiente antelación y garantizar que, llegado el día, absolutamente todo esté preparado. Incluido, obviamente, el enganche de la carreta.

DE ONCE GUAGUAS A CINCO

El cúmulo de circunstancias tampoco termina ahí. El Ayuntamiento de Telde había anunciado públicamente el pasado 4 de septiembre la disposición de once guaguas gratuitas para trasladar hasta Teror a más de 600 personas que, según la información municipal, habían confirmado previamente su participación.

Sin embargo, Onda Guanche comprobó este lunes que finalmente solo cinco guaguas acudieron desde Telde, menos de la mitad de las anunciadas apenas tres días antes.

Seis guaguas desaparecieron por el camino de la planificación oficial y el Ayuntamiento sigue teniendo pendiente explicar cuántas personas se desplazaron realmente hasta Teror y qué ocurrió para que el dispositivo anunciado terminara siendo tan diferente al ejecutado.

ONDA GUANCHE LO ADVIRTIÓ

Nada de esto surge ahora por sorpresa. El pasado 2 de septiembre, Onda Guanche publicó bajo el título “El esperpento acecha a la carreta de Telde para la Romería del Pino” que la representación municipal llegaba a la cita rodeada de secretismo, prisas y problemas de planificación económica.

Entonces ya se advertía de que la financiación se había incluido tardíamente en una modificación de crédito y de que los plazos administrativos habían condicionado una preparación que debería haberse iniciado con muchos meses de antelación.

Este mismo lunes, horas antes de comenzar la Romería, este periódico volvió a poner el foco sobre una carreta todavía en proceso de montaje, con una decoración que difícilmente permitía apreciar una inversión aproximada de 4.000 euros y con únicamente cinco de las once guaguas anunciadas por el Gobierno municipal.

Ahora llega el episodio más sonrojante de todos: Telde pierde su turno porque, llegado el momento de salir, ni siquiera estaba solucionado el enganche con los animales que debían tirar de la carreta.

TELDE NO MERECE ESTA IMAGEN

La Romería del Pino se celebra cada 7 de septiembre. No es una actividad improvisada ni una fiesta cuya fecha se conociera hace unas semanas. El Ayuntamiento dispone de prácticamente doce meses entre una edición y otra para planificar la presencia de Telde en Teror.

Por eso resulta todavía más difícil explicar que en pleno 675 aniversario de la ciudad, cuando el Gobierno municipal ha convertido esta efeméride en uno de los grandes argumentos institucionales del año, la representación teldense llegue a Teror entre prisas y termine perdiendo incluso el turno asignado.

Telde dispone de historia, agricultura, folclore, artesanía, productos tradicionales y talento más que suficientes para llevar hasta Teror una representación espectacular.

Lo que ha faltado ha sido otra cosa.

Planificación. Previsión. Organización.

Los vecinos, agrupaciones folclóricas, agricultores, niños y participantes que acudieron a Teror no tienen responsabilidad alguna en este despropósito. Todo lo contrario: son ellos quienes terminan pagando con su imagen las consecuencias de una organización que ha llegado tarde a prácticamente todo.

Primero fueron las dudas sobre el diseño.

Después, las prisas.

Luego, una decoración cuestionada pese a una inversión cercana a los 4.000 euros.

Más tarde, once guaguas anunciadas que terminaron siendo cinco.

Y finalmente, cuando llegó la hora de desfilar, la carreta de Telde ni siquiera pudo salir en su turno porque faltaba resolver correctamente algo tan básico como engancharla a los animales que tenían que tirar de ella.

El esperpento que Onda Guanche advirtió hace cinco días ya no acecha.

Se ha consumado en Teror.

3 respuestas

  1. jajaja jajaja 😭 lo mejor del cuerpo es la 😛😛😜😜,lengua ,y el chisme ,nos gusta más que un tonto una pelota jajaja jajaja jajaja

  2. Este gobierno con Peña al frente es una verdadera vergüenza.
    Será la última y no saldrá ni en la televisión.
    Dimisión yaaaaa

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