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LA NEUTRALIDAD QUE EDUCACIÓN EXIGE EN LOS COLEGIOS TAMBIÉN INTERPELA A TELDE: ¿VISITAS INSTITUCIONALES O PROPAGANDA CON NIÑOS?

La decisión de la Consejería de Educación de prohibir en los colegios charlas y actividades que no respeten la neutralidad ideológica debería hacer reflexionar seriamente al Ayuntamiento de Telde. Porque si se pretende proteger a los centros educativos de discursos interesados, también habría que protegerlos de algo igual de preocupante: la utilización política de los niños por parte de los cargos públicos.

En Telde, las reiteradas visitas del alcalde Juan Antonio Peña a los colegios del municipio han generado críticas precisamente por eso. Bajo el discurso amable de la cercanía, la escucha y el compromiso con la comunidad educativa, se esconde una práctica cada vez más evidente: convertir los centros escolares en escenarios de propaganda institucional.

Los colegios no pueden ser utilizados como decorado para fabricar la imagen de un alcalde sensible, cercano y preocupado. Los niños no son parte del mobiliario político ni deben aparecer como recurso emocional para reforzar campañas de comunicación del gobierno local. Una cosa es atender las necesidades de los centros, algo que forma parte de la obligación municipal, y otra muy distinta es convertir cada visita en una operación de imagen.

Si Juan Antonio Peña quiere ayudar a los colegios, que lo haga con obras, mantenimiento, seguridad, planificación e inversión. No con fotos, titulares y paseos institucionales. Las comunidades educativas no necesitan posados: necesitan soluciones.

La neutralidad que ahora reclama Educación no puede aplicarse solo a charlas, colectivos o actividades externas. También debe alcanzar a los políticos que entran en los centros con cámaras, notas de prensa y relato preparado. Porque la propaganda no deja de ser propaganda aunque venga envuelta en sonrisas, niños y discursos de cercanía.

En Telde, el debate no es si el alcalde puede visitar un colegio. El debate es si esas visitas sirven para resolver problemas o para alimentar su promoción personal. Y la respuesta, a la vista de la utilización comunicativa que se hace de ellas, resulta cada vez más incómoda.

Los colegios son espacios educativos, no escaparates políticos. La infancia merece respeto, no instrumentalización. Y Telde necesita gestión real, no marketing con menores.

Un comentario

  1. Pero y que espera de un consejero que apenas tiene estudios. Y han de gestionar vendiendo y familiarizando imagen.

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