La alcaldesa de Mogán defendió en El Pulso que la falta de vivienda en Canarias no puede atribuirse únicamente al alquiler turístico y reclamó diferenciar entre grandes operadores y familias con uno o dos inmuebles.
La alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, defendió durante su intervención en el programa El Pulso, que se emite por la Radio Digital de Onda Guanche y presenta Juan Santana Hernández, que el problema de la vivienda en Canarias no puede achacarse exclusivamente al crecimiento del alquiler vacacional.
Bueno recordó que durante décadas apenas se ha construido vivienda pública o privada en las islas y señaló otros factores que han contribuido a la actual escasez, como la paralización de los planeamientos urbanísticos, las consecuencias de la crisis económica de 2008 y las dificultades de financiación.
La alcaldesa explicó que Mogán cuenta con alrededor de 2.700 viviendas vacacionales, aunque aseguró que una parte importante se encuentra en zonas tradicionalmente turísticas y no en barrios residenciales.
También reclamó distinguir entre los grandes tenedores, que pueden explotar centenares de alojamientos, y los pequeños propietarios que alquilan una vivienda heredada o adquirida con sus ahorros para complementar un salario o una pensión.
“No podemos demonizar alegremente la vivienda vacacional. Los grandes tenedores deberían tener límites, pero hay que dejar vivir a los pequeños propietarios”, sostuvo.
Bueno denunció, además, que algunas promociones residenciales terminaron funcionando prácticamente como hoteles gracias a la normativa aprobada en 2015. A su juicio, estos complejos no deberían recibir el mismo tratamiento que una familia que dispone de una o dos viviendas.
Viviendas vacías que tampoco salen al mercado
La alcaldesa señaló que en Canarias existen numerosos inmuebles residenciales vacíos que sus propietarios no se atreven a alquilar a largo plazo.
Según explicó, muchos dueños temen enfrentarse a impagos, ocupaciones o procedimientos judiciales prolongados, mientras continúan abonando la hipoteca, la comunidad, el agua, la luz y el resto de los gastos.
Bueno cuestionó que se anuncie la salida de viviendas del mercado vacacional sin aclarar cuántas de ellas han pasado realmente al alquiler residencial.
“Se dice que han salido miles de viviendas vacacionales, pero no se explica cuántas se han alquilado después a familias durante largos periodos”, afirmó.
Apoyo a los cambios en la legislación canaria
Onalia Bueno valoró positivamente las modificaciones introducidas durante la tramitación de la ley canaria de vivienda vacacional para que la actividad de los pequeños propietarios sea considerada inocua y no tenga que soportar las mismas exigencias que una actividad clasificada o un establecimiento hotelero.
La regidora destacó el papel desempeñado por Casimiro Curbelo y otros grupos de la oposición parlamentaria para sacar adelante esa modificación.
También recordó que la Federación Canaria de Municipios había defendido esa diferenciación, al considerar que una vivienda particular no presta los mismos servicios ni tiene las mismas características que un hotel.
Para la alcaldesa de Mogán, la solución pasa por construir más viviendas, ofrecer seguridad jurídica al alquiler residencial y regular de manera distinta a los grandes operadores y a los pequeños propietarios, evitando convertir a la vivienda vacacional en la única responsable de una crisis habitacional que tiene causas mucho más profundas.

