El Día de Canarias no debería ser solamente una fecha marcada en rojo en el calendario, ni una jornada para ponerse la vestimenta tradicional, escuchar música folclórica o degustar la gastronomía de nuestras islas. Todo eso forma parte de nuestra identidad y merece ser celebrado, pero el verdadero significado del 30 de mayo va mucho más allá.
Precisamente ese ha sido el tema central de debate esta semana en “Tertuliando desde la Resistencia en Telde”, el foro ciudadano que cada viernes reúne a vecinos de distintas sensibilidades para analizar la actualidad desde una perspectiva crítica, constructiva y comprometida con nuestra tierra.
La reflexión compartida fue clara: Canarias no es solo un territorio. Canarias es su gente. Y cuando hablamos de Canarias también hablamos de Telde, de sus barrios, de sus pueblos y de las miles de personas que cada día contribuyen con su trabajo y esfuerzo al desarrollo de esta tierra.
Son los comerciantes que levantan la persiana cada mañana en San Gregorio y San Juan. Son los trabajadores que salen temprano desde Jinámar para desempeñar su labor en cualquier punto de la isla. Son los agricultores de la zona alta, los pescadores de la costa, los autónomos, los empresarios, los docentes, los sanitarios, los cuerpos de seguridad y todos aquellos vecinos que hacen funcionar la ciudad cada día.
Pero también son los jóvenes que buscan oportunidades sin tener que abandonar su municipio. Son las familias que luchan para llegar a final de mes. Son los mayores que conservan la memoria de la ciudad y recuerdan cómo era Telde cuando muchas de las actuales generaciones ni siquiera habían nacido.
Durante la tertulia surgió una pregunta sencilla pero profunda: ¿qué significa hoy sentirse canario desde Telde?
La respuesta no estuvo únicamente en los símbolos, sino en los valores. Sentirse canario es sentirse orgulloso de nuestras raíces, de nuestras tradiciones y de nuestra forma de entender la vida. Es defender nuestra identidad, nuestras costumbres y también el derecho de nuestros municipios a seguir creciendo y mejorando.
Los participantes coincidieron en que amar Canarias no consiste únicamente en mirar al pasado. También significa pensar en el futuro. Significa reclamar mejores servicios públicos, mejores infraestructuras, más oportunidades para los jóvenes, más atención a nuestros mayores y una mayor calidad de vida para quienes viven y trabajan en nuestras ciudades.
Y cuando se habla de futuro, inevitablemente aparece Telde. Una ciudad con enormes posibilidades, pero también con importantes desafíos pendientes. Una ciudad que necesita recuperar infraestructuras cerradas, culminar proyectos que llevan años esperando y ofrecer respuestas a problemas que los ciudadanos siguen reclamando solución.
En ese sentido, los tertulianos recordaron que la resistencia en Telde no es resignación, ni enfado vacío, ni quedarse de brazos cruzados esperando a que otros decidan. La resistencia en Telde es mantener viva la ilusión y la esperanza de que pronto puedan surgir verdaderos líderes, personas capaces de trabajar de verdad para mejorar la vida de los ciudadanos.
Resistir también significa intentar que quienes lleguen a las instituciones lo hagan con compromiso, con responsabilidad y con la verdad por delante. Porque Telde necesita representantes que no utilicen las promesas como propaganda electoral, sino como compromisos reales con los vecinos.
Después de tres años de mandato, muchas de aquellas promesas realizadas siguen sin cumplirse. Proyectos anunciados, obras pendientes, instalaciones cerradas, servicios mejorables y problemas de siempre continúan esperando respuesta. Por eso, desde “Tertuliando desde la Resistencia en Telde” se defendió que el futuro debe construirse con personas que vengan a solucionar, no a justificar; a trabajar, no a esconderse; a cumplir, no a repetir discursos vacíos.
En el terreno político, la reflexión fue igualmente clara. Canarias necesita una voz fuerte y unida para defender sus intereses. Y esa necesidad también afecta a Telde.
Los tertulianos coincidieron en que históricamente ha faltado una verdadera unidad política capaz de defender con firmeza los intereses de Canarias ante otras administraciones. Ha habido intentos, pero los resultados no siempre han sido los esperados. Las diferencias entre partidos y proyectos políticos han terminado muchas veces debilitando la capacidad de influencia del Archipiélago.
Por ello, se consideró que el futuro de Canarias pasa por encontrar puntos de encuentro que permitan defender los intereses comunes de los ciudadanos por encima de las diferencias partidistas.
En “Tertuliando desde la Resistencia en Telde” también se destacó que el Día de Canarias debe servir para reflexionar sobre el papel que desempeñan ciudades como Telde en la construcción del futuro del Archipiélago. No se puede entender Canarias sin municipios históricos como Telde, que forman parte de la identidad cultural, económica y social de las islas.
Porque el verdadero patrimonio de Canarias no está únicamente en sus playas, sus paisajes o su clima privilegiado. El auténtico patrimonio está en su gente.
Está en la vecina que abre cada mañana su pequeño negocio. En el trabajador que madruga para coger la guagua. En el joven que estudia para labrarse un futuro. En el deportista que representa a su municipio. En el agricultor que cuida la tierra. En los colectivos vecinales que trabajan por mejorar sus barrios. Y en todos aquellos ciudadanos que, desde el anonimato, contribuyen a construir una sociedad mejor.
Los tertulianos finalizaron el encuentro enviando una felicitación especial a todos los vecinos de Telde y a todos los canarios.
Porque más allá de los discursos institucionales, el verdadero orgullo de Canarias está en su gente. En quienes cada día hacen ciudad, hacen comunidad y hacen país.
El mejor premio para los teldenses y para todos los canarios es poder vivir en un paraíso llamado Canarias. Un paraíso que no solo se contempla desde una playa o desde una montaña. Un paraíso que se construye cada día con trabajo, esfuerzo, compromiso y amor por esta tierra.
Y por eso, más allá de este 30 de mayo, el compromiso debe mantenerse los otros 364 días del año.
Feliz Día de Canarias a todos los vecinos de Telde y a todos los canarios. Porque Canarias no es solo un lugar donde vivir. Canarias es una forma de sentir, de compartir y de mirar al futuro con esperanza.
Canarias Informativa
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