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JOSÉ LUIS MACÍAS (NC) EN ‘EL PULSO’ DE ONDA GUANCHE SOBRE EL CASO MENA: “GENERA DUDAS QUE SE VISLUMBRARA SU INCORPORACIÓN Y LUEGO EL ALCALDE RECULE”

El presidente de Nueva Canarias en Telde afirmó en El Pulso que su formación no se oponía a los derechos que pudieran asistir a José Luis Mena, pero advirtió de contradicciones políticas en el gobierno municipal.

El presidente y portavoz de Nueva Canarias en TeldeJosé Luis Macías, abordó en el programa El Pulso, que se emite en la Radio Digital de Onda Guanche y presenta Juan Santana Hernández, el desistimiento de José Luis Mena de su solicitud de incorporación al Ayuntamiento de Telde. Un asunto que durante las últimas semanas ha provocado ruido político, silencios incómodos y no pocas preguntas sobre quién sabía qué, quién habló con quién y qué papel jugó realmente el gobierno municipal.

Macías fue prudente en el fondo jurídico del asunto, pero claro en la lectura política. El dirigente nacionalista recordó que Nueva Canarias ya había manifestado en su momento que no se iba a oponer a cualquier derecho que pudiera asistir a Mena, como a cualquier otra persona que, después de cumplir una pena, pudiera tener reconocidos determinados derechos. En ese sentido, insistió en que no correspondía a su formación colocarse en una posición de bloqueo previo si existían derechos administrativos o legales que debían ser valorados.

Ahora bien, Macías explicó que, de haberse producido finalmente esa incorporación al Ayuntamiento, el grupo municipal de Nueva Canarias habría estudiado si correspondía realizar una valoración o intervención política. No aseguró que esa valoración se fuera a producir obligatoriamente, pero sí dejó claro que, si Mena hubiera entrado de alguna manera en la estructura municipal, NC habría analizado políticamente el alcance de esa decisión.

La situación cambió, según señaló, al conocerse que José Luis Mena finalmente no se incorporará a la estructura de Recursos Humanos del Ayuntamiento. A partir de ahí, Macías consideró que no procedía hacer una valoración política de una incorporación que no se ha producido.

Sin embargo, el presidente local de Nueva Canarias sí quiso poner el foco en algo que le parece especialmente llamativo: el ruido que se ha generado alrededor de este caso frente al silencio o la indiferencia que, a su juicio, existe ante otros problemas mucho más graves que padece Telde.

Macías se preguntó qué preocupa más realmente a la ciudad: si la posible reincorporación de un exfuncionario que ya cumplió su condena o la situación de un municipio que, en sus palabras, está deteriorado, desestructurado, sin vertebración clara, con asuntos básicos paralizados y sin una proyección futura definida. Citó expresamente la estructura de personal, el área de contratación, las inversiones, el Plan General de Ordenación Urbana y otros problemas enquistados en los despachos municipales.

Para Macías, las preocupaciones públicas deberían centrarse en cuestiones que resuelvan problemas reales y no únicamente en asuntos que puedan resultar más llamativos desde el punto de vista mediático o político.

Preguntado por Juan Santana sobre si José Luis Mena había hablado con alguien de Nueva Canarias para plantear su posible regreso al Ayuntamiento, Macías fue tajante: formalmente, con Nueva Canarias no. Como secretario general de la organización en Telde, aseguró que Mena no habló con él ni trasladó formalmente nada al partido. Otra cosa, admitió, es que pudiera haber mantenido conversaciones informales con personas que pertenezcan a la organización, algo que dijo no poder confirmar porque desconoce con quién pudo hablar Mena a título personal.

Uno de los momentos más relevantes de la entrevista llegó cuando se abordó la postura del alcalde de Telde, Juan Antonio Peña. Santana recordó que, cuando preguntó públicamente al alcalde por la posible reincorporación de Mena, este respondió que no se iba a producir, pese a que el asunto parecía estar bastante avanzado e incluso se hablaba ya de fechas.

Macías admitió que ahí observa una contradicción política. Según explicó, por la información que le había llegado de manera extraoficial, sin documento que lo acreditara, parecía que desde el propio gobierno municipal había existido voluntad de explorar alguna fórmula para que Mena pudiera reincorporarse. Incluso apuntó que, al no poder hacerse de manera ordinaria como funcionario, se habría valorado alguna otra vía, como una fórmula vinculada a un cargo de confianza.

Por eso, el dirigente de Nueva Canarias consideró que el asunto “genera dudas”. A su juicio, resulta llamativo que se vislumbrara la posibilidad de una incorporación, que se estudiaran posibles fórmulas y que, una vez el tema salta a los medios y se produce la controversia pública, el propio alcalde recule o cambie de parecer. “Da que pensar”, vino a señalar Macías durante la entrevista.

El presidente de NC en Telde también fue preguntado por si el Urbanismo de Telde necesita cerrar definitivamente determinadas etapas del pasado. Su respuesta fue amplia y con una lectura que va más allá del caso concreto de José Luis Mena. Macías afirmó que el Ayuntamiento, en general, debe cerrar todas las etapas del pasado que no sumen para el futuro.

En su opinión, Telde pierde demasiado tiempo mirando hacia atrás, removiendo asuntos que ya no aportan soluciones y manteniendo vivos determinados relatos que no ayudan a construir la ciudad que los vecinos necesitan. Macías defendió que la administración debe modernizarse, adaptarse a las nuevas demandas, dejar a un lado los sesgos ideológicos y políticos, y trabajar por los vecinos con independencia de la opción política de cada uno.

El dirigente nacionalista lamentó que haya quienes intenten continuamente cambiar el relato de la historia en una ciudad que, según dijo, necesita ahora más que nunca presente para poder tener futuro. A su juicio, esa forma de hacer política genera decepción en la calle y aumenta la distancia entre los ciudadanos y sus representantes.

Macías fue especialmente crítico con lo que definió como política de despacho. Aseguró que cuando los políticos no pisan la calle, no hablan con los vecinos y no perciben lo que realmente se respira en los barrios, terminan diseñando políticas para perpetuarse en el cargo y no para transformar la ciudad.

El caso Mena, por tanto, dejó para José Luis Macías dos lecturas. La primera, que cualquier persona tiene derecho a que se valoren los derechos que le puedan asistir después de cumplir una pena. La segunda, que políticamente el episodio deja demasiadas contradicciones, especialmente en torno al gobierno municipal y a la posición del alcalde antes y después de que el asunto se hiciera público.

En definitiva, Macías no convirtió el caso Mena en el principal problema de Telde, pero sí lo utilizó para advertir de una forma de hacer política que, según su análisis, sigue demasiado pendiente de los movimientos internos, los silencios, los relatos del pasado y las estrategias de despacho, mientras la ciudad continúa esperando soluciones reales a sus problemas de presente.

Un comentario

  1. El Ego debilita el liderazgo, te cargaste de un plumazo tanta lucha por el feminismo. No tienes credibilidad ni mis respetos y te lo recordaré cada vez que pueda.

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