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HONORIO GALINDO CUESTIONA EL PAPEL DE TURCÓN ANTE LOS VERTIDOS DEL EMISARIO 222 DE SILVA Y RECLAMA UNA RECTIFICACIÓN PÚBLICA

El ecologista y vicepresidente de la plataforma Salvar Chira y Soria, Honorio Galindo Rocha, ha criticado duramente el posicionamiento mantenido por el colectivo ecologista Turcón en relación con el episodio de contaminación vinculado a la muerte de lubinas en una piscifactoría y considera que la organización debe ahora «dar la cara, asumir responsabilidades y pedir perdón» por haber respaldado, a su juicio, una versión de los hechos que queda seriamente cuestionada.

Galindo, expresidente de Turcón, asegura que advirtió personalmente al presidente honorífico de Turcón de la necesidad de actuar con mayor prudencia antes de adoptar públicamente una posición sobre lo sucedido. En este sentido, sostiene que las imágenes del satélite Copérnico y la salida de aguas residuales a través del colector 222 constituían elementos que debían haber sido tenidos en cuenta antes de realizar afirmaciones concluyentes sobre el origen de la contaminación.

«Ya se lo advertí al presidente honorífico de Turcón: tenían que haber sido más comedidos y no posicionarse de forma tan precipitada, porque las imágenes del satélite Copérnico eran evidentes. La salida de aguas residuales a través del colector 222 ya apuntaba claramente al origen de la contaminación que provocó la muerte de las lubinas de la piscifactoría», manifestó el ecologista.

Honorio Galindo considera especialmente grave que el posicionamiento de Turcón contribuyera, según su valoración, a trasladar a la opinión pública y a los vecinos una interpretación de los hechos que ahora debería ser revisada a la luz de las evidencias conocidas.

«Sin encomendarse ni a Dios ni al diablo, se pusieron del lado del Ayuntamiento de Telde y, con sus afirmaciones e informaciones, arrastraron también a vecinos a defender una versión de los hechos que ahora queda seriamente cuestionada», afirmó.

El ecologista sostiene que quienes intervinieron públicamente en este asunto tienen ahora la responsabilidad de explicar su actuación y rectificar si las conclusiones defendidas inicialmente no se corresponden con la realidad de los hechos.

Para Galindo, la defensa del medio ambiente exige rigor, independencia y prudencia, especialmente ante episodios de contaminación que pueden tener importantes consecuencias ambientales, económicas y sociales. Por ello, considera que las organizaciones ecologistas deben analizar todas las evidencias disponibles antes de adoptar posicionamientos públicos o respaldar versiones institucionales.

«Ahora corresponde dar la cara, asumir responsabilidades y pedir perdón a quienes fueron señalados o confundidos injustamente. De humanos es errar y de sabios, rectificar», concluyó Honorio Galindo.

Canarias Ahora

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