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EL INFORME TÉCNICO AVANZADO EN EXCLUSIVA POR ONDA GUANCHE DESMONTA EL DISCURSO DE NUEVA CANARIAS SOBRE LA RETIRADA DE LOS CANDELABROS DE EL ROQUE

La actuación municipal responde a un riesgo inminente para la seguridad vial, no a una decisión arbitraria del área de Parques y Jardines.

Nueva Canarias-Bloque Canarista Telde ha vuelto a cargar contra las actuaciones desarrolladas por el área de Parques y Jardines en distintos puntos del municipio, entre ellas la intervención prevista en la rotonda de El Roque. Sin embargo, frente al discurso político de la formación nacionalista, lo que prevalece en este caso es un informe técnico claro, fechado el 9 de junio de 2026, que advierte de una situación de riesgo inminente por el avanzado deterioro estructural de varios ejemplares de candelabro, Euphorbia candelabrum.

El documento técnico avanzado en exclusiva por ONDA GUANCHE dirigido a la Concejalía de Parques y Jardines, no deja margen a la interpretación política. Los ejemplares afectados presentan pérdida de capacidad de sustentación interna, sobrepeso acumulado en su estructura y saturación de humedad en el terreno, factores que podrían provocar el desprendimiento de sus brazos hacia la calzada. Todo ello en una rotonda con un elevado volumen de tráfico, lo que convierte la situación en un problema de seguridad vial de primer orden.

Pese a ello, Nueva Canarias ha optado por colocar el foco en un relato emocional y mediatizado sobre la desaparición de vegetación consolidada, obviando que la responsabilidad de una administración pública no es mantener a toda costa ejemplares deteriorados, sino prevenir riesgos antes de que se produzca un accidente. En este caso, el informe técnico es contundente: la retirada preventiva es la única opción viable para eliminar el peligro existente.

El propio documento descarta soluciones alternativas como apuntalamientos o anclajes artificiales, al considerar que no resolverían la acumulación de agua interna ni la pérdida de anclaje en el suelo. Además, este tipo de estructuras podrían convertirse en un obstáculo peligroso para la circulación. También se considera inviable el trasplante de los ejemplares, debido al riesgo de rotura de sus brazos durante la manipulación y a la escasa probabilidad de enraizamiento por el deterioro de la base.

Por tanto, presentar esta actuación como una agresión al patrimonio vegetal de Telde supone ignorar deliberadamente el criterio técnico y trasladar a la ciudadanía una imagen distorsionada de la realidad. La seguridad pública debe estar por encima del oportunismo político, especialmente cuando existe un informe que acredita el riesgo de desplome y justifica la intervención por razones imperativas de interés general.

Nueva Canarias sostiene que las especies han permanecido durante décadas en la zona y que han soportado fenómenos meteorológicos adversos como la tormenta tropical Delta, la borrasca Filomena o la reciente borrasca Therese. Sin embargo, precisamente el paso del tiempo, el deterioro interno, el peso acumulado y la saturación de humedad son los elementos que ahora obligan a actuar. Que un ejemplar haya resistido en el pasado no significa que conserve hoy las condiciones de seguridad necesarias.

Además, la actuación no se limita a la retirada de los candelabros afectados. El informe contempla una renovación paisajística integral de la rotonda de El Roque, con la plantación de ocho ejemplares de Ficus macrophylla en el centro del espacio, destinados a generar una gran copa que cubra las cuatro esquinas. También se prevé la instalación de un seto perimetral de cipreses Cupressocyparis leylandii y la creación de nuevos parterres escalonados con arbustos y plantas de color para embellecer la zona.

Es decir, no se trata de eliminar vegetación sin planificación, sino de sustituir ejemplares deteriorados y peligrosos por una nueva ordenación paisajística más segura, funcional y ambientalmente compensada.

La crítica de Nueva Canarias, por tanto, se mueve más en el terreno del populismo político que en el del rigor técnico. Reclamar transparencia es legítimo, pero convertir una actuación preventiva avalada por un informe técnico en una polémica pública supone jugar con la preocupación vecinal y utilizar la sensibilidad ambiental como herramienta de desgaste político.

Telde necesita más zonas verdes, más sombra y una planificación adecuada de sus espacios públicos, pero también necesita que las decisiones relacionadas con la seguridad vial se adopten con responsabilidad. En la rotonda de El Roque, el criterio técnico es claro: existe riesgo de desplome y la retirada preventiva de los candelabros es necesaria.

Frente al ruido político, el informe técnico marca el camino. Y en este caso, la seguridad de conductores, peatones y usuarios de la vía debe estar por encima de cualquier estrategia partidista.

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