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EL EX CONCEJAL JOSÉ SUÁREZ EN ONDA GUANCHE ANTE SU PRÓXIMO RECONOCIMIENTO SOCIAL: «LA POLÍTICA SE PASA, PERO LAS PERSONAS Y LOS AMIGOS QUEDAN»

El exconcejal del Ayuntamiento de Telde recibe con humildad el reconocimiento de la Asociación Cultural Entre Amigos y reivindica una forma de ejercer la política basada en la honestidad, la capacidad de trabajo, el respeto al adversario y la vocación de servicio.

José Suárez Martel, conocido por generaciones de teldenses como Pepe Suárez, ha recibido con emoción y humildad la noticia de que será distinguido por la Asociación Cultural Entre Amigos. El reconocimiento pone en valor su compromiso con la vida pública y su permanente implicación en la búsqueda de soluciones para los problemas del municipio. El profesor y comunicador Manuel Ramón Santana lo entrevista en exclusiva para ONDA GUANCHE por tal motivo.

La entrega tendrá lugar el viernes 31 de julio de 2026, a las 20.00 horas, en el Teatro Municipal Juan Ramón Jiménez, dentro de la gala de Honores y Distinciones organizada por una entidad fundada en 1984 en el Valle de Jinámar y presidida por Suso Santana. La asociación cuenta con cerca de 300 socios y mantiene desde hace más de cuatro décadas una intensa actividad en defensa del folclore, la cultura popular y las tradiciones canarias.

Suárez comparte reconocimiento con personalidades y colectivos procedentes del mundo de la música, el deporte, el folclore, la investigación histórica, la etnografía y el movimiento asociativo. Entre Amigos destaca en su caso el servicio prestado a Telde y su prolongada vinculación con la vida política, social y empresarial del municipio.

«NO SÉ SI SOY MERECEDOR»

Lejos de apropiarse del homenaje, el exconcejal lo recibe pensando en quienes, a su juicio, también reúnen sobrados méritos para ser reconocidos.

«No sé si soy merecedor de ese reconocimiento. Lo que sí sé es que muchas de las personas que van a recibirlo seguramente se lo merecen mucho más que yo», afirma.

Suárez reconoce, sin embargo, que este tipo de gestos adquieren una dimensión especialmente emotiva cuando llegan después de una larga trayectoria personal y pública.

«Estuve muchos años formando parte de la Corporación municipal y estoy muy orgulloso de lo que hice, con todos los errores que seguramente cometí y también con mis aciertos. A estas alturas de la vida, estas cosas se agradecen. Como se dice coloquialmente, a nadie le amarga un dulce».

No entiende la distinción únicamente como un homenaje político. Para él, representa también el reconocimiento a una vida dedicada al trabajo, a la empresa familiar, a la convivencia y a una determinada manera de relacionarse con los demás.

LA POLÍTICA SIN ENEMIGOS

Una de las ideas que atraviesa toda su conversación con Onda Guanche es la defensa del respeto personal por encima de cualquier discrepancia ideológica.

Suárez recuerda que ha mantenido buenas relaciones con representantes de prácticamente todas las formaciones políticas que han gobernado o formado parte del Ayuntamiento de Telde.

«Me encuentro con políticos de cualquier partido después de mucho tiempo sin vernos y nos abrazamos. Que tú pienses de manera diferente a mí no significa que yo tenga que verte como una persona extraña. Tú tienes derecho a pensar de una manera y yo de otra».

Esa forma de entender la vida pública se resume en una de sus frases más rotundas:

«Muchas veces prefiero perder una discusión antes que perder a un amigo. Yo nunca fui a la política para crear enemistades, porque la política se pasa y nosotros quedamos aquí».

Suárez pone como ejemplo la relación que mantuvo con la recordada Gregoria González Valerón, también distinguida a título póstumo por Entre Amigos. Pese a no pertenecer al mismo partido, asegura que entre ambos existió siempre una profunda amistad.

«Gregoria era amiga de mi alma. No formábamos parte del mismo partido, pero yo la quería mucho y ella también me quería a mí. Siempre mantuvimos una relación extraordinaria».

UNA TRAYECTORIA LIGADA AL AYUNTAMIENTO

José Suárez formó parte del Gobierno municipal encabezado por Francisco Valido durante el mandato iniciado en 2003. Desempeñó responsabilidades en diferentes áreas y estuvo especialmente vinculado a la Concejalía de Deportes.

La hemeroteca lo sitúa como responsable municipal del área deportiva durante aquella etapa y recoge posteriormente su regreso a la Corporación como concejal de la oposición. En 2015 ocupó el número tres de la candidatura del Partido Popular y las actas municipales acreditan su presencia en el Consistorio durante el mandato siguiente.

Suárez también ha seguido participando en la vida interna del PP de Telde. En 2019 ejercía como coordinador local de la formación y, en noviembre de 2024, fue incorporado a la Comisión de Gobierno Transitoria presidida por Mónica Muñoz.

Durante su etapa con responsabilidades municipales, asegura que no percibió un salario como concejal delegado y que únicamente cobraba las indemnizaciones correspondientes por asistir a plenos y comisiones.

«Yo tenía mi trabajo y mi negocio. Le dije al alcalde que asumiría las delegaciones, pero que no quería cobrar un sueldo del Ayuntamiento. Cobraba las asistencias, como los concejales que no tenían dedicación, pero nunca tuve un salario municipal».

No utiliza este recuerdo para cuestionar que los cargos públicos actuales reciban una remuneración. Reconoce que muchas personas necesitan ese sueldo para mantener a sus familias. Su crítica se dirige hacia quienes, cobrando de las arcas públicas, olvidan la responsabilidad que han adquirido con la ciudadanía.

GESTIONAR EL DINERO DE TODOS

Su experiencia como empresario condicionó su manera de administrar los recursos municipales. Acostumbrado a mantener un negocio y asumir responsabilidades económicas, recuerda el respeto que le producía gestionar cantidades importantes de dinero público.

«Cuando llegué a la Concejalía y vi los millones de pesetas que tenía que administrar, me pregunté cómo era posible que todo aquel dinero pudiera caer en manos de alguien que no hubiese gestionado prácticamente ni su propio sueldo».

Para Suárez, ejercer una responsabilidad municipal exige conocimientos, capacidad de trabajo y, principalmente, conciencia sobre el origen del dinero administrado.

«Los políticos tienen que entender que son empleados de los ciudadanos. El sueldo que cobran procede del esfuerzo, del trabajo y de los impuestos de los vecinos. No se llega a un cargo público para convertirse en el mandamás ni para poner a todo el mundo por debajo».

Defiende que la política debe estar reservada a quienes posean una verdadera voluntad de ayudar.

«Para entrar en la vida pública hay una condición imprescindible: tener vocación de servicio. Sin esa convicción no se puede ser político. También hacen falta capacidad de trabajo y humildad para reconocer que estás al servicio de los ciudadanos y no de ti mismo».

RESPETO, PERO TAMBIÉN RIGOR

Quienes trabajaron con él en Deportes, sostiene, pueden acreditar que mantuvo una relación cercana y respetuosa con el personal municipal. Sin embargo, aclara que esa proximidad nunca estuvo reñida con la exigencia.

«Siempre traté al personal con mucho respeto, pero también con mucho rigor. Una cosa no quita la otra. Todavía hoy me encuentro con trabajadores de aquella etapa, me saludan y me abrazan».

El exconcejal no presenta su gestión como perfecta. Admite errores y asegura que el paso del tiempo le ha permitido analizarlos con mayor serenidad.

«Tuve errores, seguro, como todos los seres humanos. No somos perfectos. Pero se aprende más de los errores que de los aciertos».

También considera que quien asume un cargo público debe aceptar las críticas procedentes de los medios de comunicación, de la oposición y de los ciudadanos.

«El político tiene que aceptar la crítica, tenga o no tenga razón quien la hace. A lo mejor eres tú quien está equivocado. La crítica forma parte del sueldo de un cargo público».

EL RECONOCIMIENTO COMO LEGADO

Pepe Suárez contempla la distinción de Entre Amigos pensando especialmente en su familia. Asegura que durante toda su vida ha intentado ofrecer a sus hijos un ejemplo basado en la honradez, el esfuerzo y el comportamiento respetuoso.

«Siempre he intentado dar buenos ejemplos a mis hijos. Lo importante es que nadie pueda decirles que su padre fue un charlatán, un sinvergüenza o una mala persona».

Por eso cree que el reconocimiento no pertenece exclusivamente al homenajeado. También alcanza a sus hijos, sus nietos y a todas las personas que lo han acompañado durante su trayectoria.

«Posiblemente mis hijos pensarán que, si le han concedido un reconocimiento a su padre, sus motivos tendrán. Eso es lo que queda: el ejemplo y el legado».

Suárez defiende que los homenajes deben celebrarse en vida, cuando la persona distinguida puede compartirlos con quienes han formado parte de su historia.

«Los reconocimientos hay que hacerlos en vida. Sirven para dejar un ejemplo a las nuevas generaciones y para que la persona pueda disfrutarlos con su familia, sus amigos y su ciudad».

UNA DISTINCIÓN A LA PERSONA

El homenaje de la Asociación Cultural Entre Amigos trasciende, por tanto, su pertenencia a unas siglas políticas. Reconoce al empresario que levantó su propio negocio, al concejal que gestionó responsabilidades municipales, al dirigente que continuó colaborando con su partido y, principalmente, al ciudadano que convirtió el respeto personal en una regla de conducta.

José Suárez admite que siempre habrá otras personas merecedoras de una distinción similar. Lo aprendió durante los años en los que formó parte de la Comisión de Honores y Distinciones del Ayuntamiento de Telde, donde cada propuesta provocaba debates y opiniones diferentes.

«Nunca están todos los que son. Siempre habrá personas que se pregunten por qué se reconoce a Pepe Suárez y no a otra persona. Lo entiendo perfectamente, porque en Telde existen muchísimas personas que también se lo merecen».

Pero el próximo 31 de julio será su nombre el que se escuche en el Teatro Juan Ramón Jiménez. Lo recibirá sin estridencias, con el recuerdo puesto en quienes ya no están y con una idea que resume su recorrido vital: los cargos desaparecen, las diferencias políticas terminan y lo verdaderamente importante es la huella que cada persona deja en los demás.

«La política se pasa. Las personas, los amigos y el ejemplo que uno deja son los que permanecen».

Manuel Ramón Santana

 

Un comentario

  1. Incomprensible ese reconocer porque sin ser de cafetín en cafetín y despotricar de sus compañeros en determinados coros es lo que se le conoce.

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