La alcaldesa de Mogán sitúa su alianza con Carlos Sánchez en el centro del proyecto electoral para 2027, defiende que el acuerdo con el PP incluya el Parlamento y cuestiona la gestión del Cabildo y las expectativas incumplidas en Telde.
Onalia Bueno acudió a «El Pulso», el programa que presenta Juan Santana en la Radio Digital de Onda Guanche, con un mensaje que atravesó toda la entrevista: quiere trasladar al Cabildo de Gran Canaria el modelo de gestión que reivindica para Mogán. La alcaldesa defendió su alianza con Carlos Sánchez, confirmó que el planteamiento pasa por ocupar el segundo puesto de la candidatura insular junto al Partido Popular y pidió una oportunidad para demostrar su capacidad de gobierno más allá de su municipio.
Lo hizo con su habitual lenguaje directo, alternando las críticas políticas con ejemplos de gestión municipal y dejando también algunas cautelas: quedan pasos por formalizar en el acuerdo insular, las posibles alianzas municipales deberán estudiarse individualmente y las primeras decisiones de un eventual nuevo gobierno dependerán de las cuentas que encuentre.
«A mí me avalan los hechos», sostuvo durante una conversación en la que presentó la transformación de Mogán como su principal argumento electoral.
El acuerdo con Carlos Sánchez y el alcance de la alianza
Bueno explicó que la formalización del proyecto requiere primero que el Partido Popular oficialice la candidatura de Carlos Sánchez al Cabildo. Después, señaló, llegará el desarrollo de la alianza con Bueno para Gran Canaria y su incorporación como número dos.
La alcaldesa valoró las declaraciones realizadas por José Manuel Soria en este mismo programa, donde respaldó el tándem Sánchez-Bueno. Destacó su experiencia en distintas administraciones y coincidió con su defensa de un cambio de ciclo político en la isla.
A su juicio, Gran Canaria necesita recuperar ilusión, oportunidades y capacidad para impulsar proyectos estratégicos. Frente al actual gobierno insular, reivindicó un liderazgo basado en decisiones y resultados.
La conversación permitió precisar también el alcance que Bueno quiere dar al entendimiento con los populares. Preguntada por las elecciones al Parlamento de Canarias, defendió que el acuerdo tenga coherencia entre instituciones: «Tiene que ir todo en un bloque».
Explicó que no tendría sentido solicitar conjuntamente el voto para el Cabildo y mantener una orientación diferente para el Parlamento. No concretó, sin embargo, puestos ni nombres para la candidatura autonómica. Su intervención expresó el planteamiento político del acuerdo, sin detallar todavía su articulación definitiva.
Sobre el alejamiento de Coalición Canaria, recordó el apoyo que había mantenido desde 2015 y vinculó el cambio al acercamiento de esa formación a Primero Canarias. Defendió que, del mismo modo que CC puede elegir otros socios, ella puede buscar un espacio político en el que se sienta más cómoda.
Una crítica frontal a Antonio Morales
El tono más duro de la entrevista apareció al analizar la gestión del presidente del Cabildo, Antonio Morales. Bueno le atribuyó una «paralización de la isla» y sostuvo que su orientación ideológica ha condicionado decisiones estratégicas.
La alcaldesa cuestionó el discurso de la ecoísla y puso el foco en los residuos. Según expuso, los problemas de capacidad de los vertederos exigían una planificación anticipada. Planteó estudiar soluciones que incluyan ampliaciones de instalaciones o una incineradora con los controles correspondientes, citando otros territorios como referencia.
También criticó la política energética, defendió la posibilidad de contar con instalaciones de gas y reprochó al gobierno insular la falta de soluciones eficaces para la movilidad y los atascos.
La vivienda ocupó otro lugar destacado en sus reproches. Bueno sostuvo que el peso presupuestario del Consorcio de Vivienda resulta insuficiente para las necesidades de Gran Canaria y contrapuso esas necesidades a la inversión prevista en el estadio. En su opinión, el Cabildo debería haber asumido antes un liderazgo más decidido en esta materia.
Preguntada expresamente por algún aspecto positivo de la gestión de Morales, respondió: «Para mí no ha hecho nada bueno».
Rechazo a las jaulas marinas
Bueno manifestó asimismo su oposición a los proyectos de acuicultura frente a La Aldea de San Nicolás. Explicó que Mogán y La Aldea están actuando mediante alegaciones y apoyo técnico especializado, y reprochó al Cabildo no haber intervenido antes en la planificación.
Según defendió, estos proyectos no aportan beneficios suficientes para compensar sus posibles efectos sobre los recursos naturales y el ecosistema.
La alcaldesa reclamó actuaciones administrativas con efectos concretos. A su juicio, una moción política o una declaración pública de rechazo no sustituyen la presentación de alegaciones dentro del procedimiento.
Telde: de la ilusión a la decepción
La situación de Telde tuvo un protagonismo especial. Bueno respaldó a Desiré Hernández y el desarrollo de Bueno para Telde, aunque evitó dar por resuelto si concurrirá en alianza con el PP o mediante una candidatura separada.
«Puede un sí o puede un no», resumió. Su prioridad, explicó, es cerrar primero el acuerdo insular y estudiar después las circunstancias de cada municipio.
Sobre Juan Antonio Peña, diferenció el trato personal de la valoración política. Lo describió como una persona con la que mantiene una buena relación, pero consideró que la gestión municipal «deja mucho que desear» respecto a las expectativas que generó.
Su argumento fue el contraste entre anuncios y resultados. Recordó que las promesas despiertan ilusión, pero que su incumplimiento termina provocando desánimo y desconfianza hacia la política. Citó las dificultades del mercado municipal y las consecuencias que los retrasos tienen para los autónomos.
Bueno defendió anunciar los proyectos cuando cuentan con financiación, documentación e informes que permitan ejecutarlos. Esa, aseguró, es la pauta que intenta aplicar en Mogán y trasladar a los candidatos de su organización.
También situó la organización del personal municipal entre las prioridades de Telde. Sostuvo que disponer de recursos económicos no basta si el Ayuntamiento carece de los equipos necesarios para tramitar expedientes y atender a los ciudadanos.
Mogán: renovación turística y suelo para vivienda protegida
Al abordar su municipio, Bueno defendió la renovación de la planta alojativa, especialmente en Puerto Rico, mediante los instrumentos de modernización y los acuerdos con promotores.
Explicó que existen otras zonas donde el planeamiento contempla crecimiento turístico y argumentó que deben respetarse los derechos consolidados para evitar indemnizaciones que el Ayuntamiento no podría asumir.
En vivienda, expuso su propuesta de reservar suelo residencial para promociones protegidas con precios tasados. Mencionó Arguineguín, Mogán casco, Veneguera y El Cercado como ámbitos relevantes para atender las necesidades presentes y futuras.
El objetivo, afirmó, es evitar que el suelo disponible quede exclusivamente al alcance de quienes tienen mayor poder adquisitivo y facilitar que las próximas generaciones puedan comprar una casa en el municipio.
Valoró favorablemente las iniciativas de apoyo hipotecario a los jóvenes, pero introdujo una objeción práctica: las ayudas pierden eficacia si no existen viviendas a precios que sus destinatarios puedan pagar.
Respecto a la tasa turística, explicó que el procedimiento seguía pendiente de una aclaración de sentencia solicitada por la parte empresarial ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias. Según indicó, el Ayuntamiento espera esa resolución para acudir al Supremo.
Migración y petición de confianza
La entrevista abordó también la inmigración. Bueno recordó la crisis del muelle de Arguineguín y su enfrentamiento con la gestión del Gobierno de España. Al referirse a Ceuta, empleó un tono especialmente crítico, reclamó control fronterizo y expresó su respaldo a los residentes de la ciudad.
En el tramo final, Juan Santana le pidió un compromiso por el que poder exigirle cuentas. Bueno reiteró su intención de volver a presentarse en Mogán y solicitó a los grancanarios una oportunidad para gobernar el Cabildo.
No quiso comprometer un catálogo cerrado de medidas para los primeros cien días sin conocer previamente las cuentas, los créditos comprometidos y el margen de actuación disponible.
Su petición electoral quedó condensada en una frase: «Que nos den una oportunidad para que valga la pena». Una oportunidad que, según defendió, deberá someterse después al juicio de los ciudadanos en función de los resultados.


