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‘EL PULSO’ DE JUAN SANTANA EN ONDA GUANCHE ABORDA EL PAPEL DE LOS MEDIOS Y EL FUTURO POLÍTICO DE GRAN CANARIA CON JONATHAN DOMÍNGUEZ Y ONALIA BUENO

Juan Santana entrevista al viceconsejero de Comunicación del Gobierno de Canarias y a la alcaldesa de Mogán en un programa que deja declaraciones sobre publicidad institucional, las elecciones de 2027, la gestión del Cabildo, los problemas de Telde y el acceso a la vivienda.

La comunicación pública, la credibilidad de los medios, las alianzas electorales y la gestión de los problemas cotidianos protagonizaron una nueva entrega de El Pulso, el programa que presenta Juan Santana en la Radio Digital de Onda Guanche. Dos entrevistas, con Jonathan Domínguez y Onalia Bueno, permitieron recorrer buena parte de la actualidad canaria, desde la relación del Gobierno autonómico con los pequeños medios hasta el proyecto político con el que la alcaldesa de Mogán pretende llegar al Cabildo de Gran Canaria junto a Carlos Sánchez.

Fue un programa de explicaciones, anuncios y críticas, pero también de preguntas sobre los compromisos que pueden asumir los responsables públicos y las respuestas que deben ofrecer cuando las expectativas ciudadanas no se traducen en resultados.

Jonathan Domínguez, viceconsejero de Comunicación y Relaciones con los Medios del Gobierno de Canarias, abrió la primera parte repasando su trayectoria en La Laguna y las circunstancias que lo llevaron al Ejecutivo autonómico. Explicó que se apartó de la política municipal para mantener su compromiso de no pactar con el PSOE, sin impedir que sus compañeros de Coalición Canaria exploraran un acuerdo de gobierno.

Su relato sobre la llegada a la Viceconsejería dejó una de las expresiones más contundentes de la entrevista: «Me encontré con un solar». Según afirmó, tuvo que comenzar prácticamente desde cero, sin una estructura de planificación suficiente ni un directorio organizado de medios. Agradeció, no obstante, la documentación y la carta que le dejó el anterior director general de Comunicación.

Frente a esa situación inicial, presentó como resultados de su gestión la reorganización del departamento, la coordinación de las acciones de comunicación del Ejecutivo y la creación del Mapa de Medios de Canarias, que, según detalló, reúne a más de 240 medios y proyectos de comunicación.

Domínguez explicó que esta herramienta permite identificar quién está detrás de cada medio, conocer su ámbito territorial y diferenciar entre estructuras con redacción propia, canales de difusión y otras herramientas de comunicación. Defendió que la inversión de dinero público exige transparencia y responsables identificables.

Juan Santana planteó también el riesgo de que ese mapa pudiera convertirse en un mecanismo para decidir quién merece ser reconocido como medio. El viceconsejero rechazó esa finalidad y sostuvo que la Administración debe relacionarse con medios de distintas tendencias, sin utilizar su orientación editorial como criterio de exclusión.

Una parte destacada de la conversación estuvo dedicada al valor de los medios pequeños y de proximidad. Domínguez aseguró que, en muchos barrios y municipios, esos proyectos constituyen la principal referencia informativa de los vecinos. A su juicio, su cercanía les proporciona una credibilidad que no siempre conservan las grandes cabeceras.

Esa realidad, explicó, debe tenerse en cuenta al distribuir la publicidad institucional. Defendió combinar las características del medio, la audiencia y el arraigo territorial para que la comunicación del Gobierno llegue también a las islas y comarcas menos pobladas.

El viceconsejero aseguró, además, que su departamento no discrimina a los medios críticos con el Ejecutivo y defendió la posibilidad de consultar la información sobre contratación publicitaria a través de los mecanismos de transparencia.

La campaña «Me gusta mi bandera» ocupó otro tramo de la entrevista. Domínguez la presentó como una iniciativa pedagógica vinculada al conocimiento de los símbolos recogidos en el Estatuto de Autonomía. Según explicó, los anuncios se complementan con acciones en centros educativos y colectivos ciudadanos, así como con la distribución de alrededor de 20.000 banderas.

Al hablar de la coordinación interna del Gobierno, resumió su criterio con una frase: «El dato y el relato tienen que ser el mismo». Sostuvo que la comunicación institucional debe ajustarse a la realidad de la gestión y que los mensajes que se aparten de ella deben corregirse.

La entrevista también dejó una confesión política: «A mí me encantaría ser alcalde de La Laguna». Domínguez aclaró, sin embargo, que regresar a la política municipal no forma parte de su hoja de ruta actual y que está centrado en su responsabilidad autonómica.

Antes de despedirse, abordó la vivienda desde su experiencia en el sector privado. Situó la falta de oferta entre las causas principales de la crisis habitacional y defendió incrementar la vivienda protegida, el alquiler social y asequible y la finalización de promociones pendientes.

La segunda parte del programa cambió el foco hacia Gran Canaria con Onalia Bueno, que expuso el alcance de su entendimiento con el Partido Popular y lanzó una dura crítica al gobierno insular presidido por Antonio Morales.

La alcaldesa de Mogán ratificó la previsión de ocupar el número dos de la candidatura al Cabildo junto a Carlos Sánchez, dentro de la alianza entre Bueno para Gran Canaria y el PP. Precisó que todavía quedaban pasos por formalizar, entre ellos la oficialización de la candidatura de Sánchez por parte de los populares y el cierre de los detalles del acuerdo.

Preguntada por Juan Santana sobre si ese entendimiento incluye las elecciones al Parlamento de Canarias, respondió: «Tiene que ir todo en un bloque». Bueno defendió que la colaboración electoral alcance también la Cámara autonómica, aunque en la conversación no concretó puestos ni nombres para esa candidatura.

Sobre su distanciamiento de Coalición Canaria, explicó que no se siente cómoda con la preferencia de los nacionalistas por un acuerdo con Primero Canarias y reivindicó su libertad para buscar otro aliado.

La entrevista recordó asimismo las declaraciones de José Manuel Soria en El Pulso sobre el tándem Carlos Sánchez-Onalia Bueno. La alcaldesa valoró su experiencia política y coincidió con la necesidad de promover un cambio de ciclo en la institución insular.

Su balance del actual gobierno del Cabildo fue especialmente crítico. Acusó a Antonio Morales de mantener la isla paralizada por su orientación ideológica y cuestionó su actuación en residuos, energía, movilidad y vivienda.

En materia de residuos, advirtió de lo que considera una falta de planificación ante la situación de los vertederos y planteó estudiar soluciones que incluyan la ampliación de instalaciones o la incineración con controles. También criticó las decisiones sobre el gas y la respuesta a los problemas de tráfico.

Respecto a la vivienda, reclamó una mayor implicación presupuestaria del Cabildo y contrapuso esa necesidad a la inversión prevista en el Estadio de Gran Canaria. En el ámbito ambiental, expresó su oposición a las jaulas de acuicultura proyectadas en La Aldea y reprochó a la institución insular que, según su relato, no hubiera actuado antes mediante alegaciones.

Cuando Santana le pidió decisiones concretas para los primeros cien días de un eventual gobierno, Bueno evitó anticipar un listado. Argumentó que primero habría que conocer las cuentas, los compromisos adquiridos y el margen económico disponible.

Telde tuvo un espacio destacado en la conversación. La dirigente respaldó el proyecto de Desirée Hernández al frente de Bueno para Telde y dejó abierta la posibilidad de acuerdos municipales con el PP. Insistió en que esas conversaciones deberán abordarse después del pacto insular: no dio por cerrada una candidatura conjunta en el municipio.

Sobre Juan Antonio Peña, diferenció su valoración personal de la política. Lo describió como una persona excepcional en el trato, pero sostuvo que la gestión municipal «deja mucho que desear por lo que él proyectó».

A su juicio, las elevadas expectativas generadas al comienzo del mandato se han ido debilitando. Citó los problemas del mercado municipal y las consecuencias de los retrasos para los autónomos, y advirtió de que anunciar actuaciones que después no se ejecutan termina alimentando el desánimo ciudadano.

Bueno situó la organización interna del Ayuntamiento entre las prioridades de cualquier alternativa de gobierno. Defendió cubrir las plazas necesarias y formar equipos técnicos capaces de tramitar expedientes y ofrecer respuestas. Según sostuvo, disponer de recursos económicos resulta insuficiente si la Administración carece de personal para convertirlos en actuaciones.

La conversación regresó después a Mogán, donde la alcaldesa confirmó su intención de volver a presentarse. Sobre la tasa turística, explicó que estaban pendientes de la resolución de una solicitud de aclaración ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias para continuar su estrategia de recurso ante el Supremo.

En turismo, defendió la renovación de la planta alojativa, especialmente en Puerto Rico, y el respeto a los derechos urbanísticos consolidados para evitar indemnizaciones que, según advirtió, el Ayuntamiento no podría asumir.

La vivienda volvió a aparecer como una preocupación central. Bueno explicó su apuesta por reservar suelo residencial para vivienda protegida de precio tasado y facilitar que las próximas generaciones puedan permanecer en el municipio. También cuestionó el alcance práctico de las ayudas hipotecarias juveniles cuando escasean las viviendas a precios accesibles.

El tramo final abordó la inmigración. La alcaldesa recordó la crisis del muelle de Arguineguín, reivindicó su actuación durante aquel episodio y dirigió fuertes críticas al Gobierno de España al referirse a la situación de Ceuta. Diferenció ambos escenarios y subrayó el riesgo que asumen quienes llegan a Canarias por mar buscando una vida mejor.

Su despedida tuvo un mensaje electoral: pidió una oportunidad para trasladar al Cabildo la experiencia de gestión que reivindica en Mogán y aceptó que sean los ciudadanos quienes juzguen los resultados.

Juan Santana cerró así una edición de El Pulso que permitió escuchar a ambos invitados sobre sus responsabilidades, sus aspiraciones y los problemas que consideran prioritarios. Desde el papel de una radio local hasta las decisiones sobre vivienda, territorio o servicios públicos, el programa dejó planteada una cuestión común: cómo se convierten los compromisos políticos en respuestas para la ciudadanía.

Escucha el audio completo de El Pulso que acompaña esta información, con las entrevistas de Juan Santana a Jonathan Domínguez y Onalia Bueno, en la Radio Digital de Onda Guanche.

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