El candidato del PP a la Alcaldía de Las Palmas de Gran Canaria defendió en El Pulso la continuidad del Carnaval en su escenario histórico, aunque reclamó planificación, diálogo y una distribución más equilibrada de los actos festivos
Poli Suárez, candidato del Partido Popular a la Alcaldía de Las Palmas de Gran Canaria y actual consejero de Educación del Gobierno de Canarias, defendió que el Carnaval continúe celebrándose principalmente en el parque Santa Catalina, pero con unas condiciones acordadas con los vecinos y una mejor distribución de los actos por el conjunto de la capital.
Durante la entrevista concedida a El Pulso, programa de la Radio Digital de Onda Guanche presentado por Juan Santana Hernández, Suárez abordó uno de los debates más recurrentes de los últimos años: la ubicación de las principales celebraciones y las molestias que padecen los residentes de Santa Catalina debido a la concentración del Carnaval, la Navidad y otros grandes acontecimientos en un mismo entorno.
El candidato popular dejó clara su posición: el Carnaval debe permanecer en Santa Catalina, pero no puede organizarse de espaldas a quienes viven en la zona.
“Creo que el Carnaval, principalmente, tiene que estar en el parque Santa Catalina, pero regulándolo y acordándolo con los vecinos”, afirmó.
Acabar con la incertidumbre sobre la ubicación
Suárez criticó la incertidumbre que se genera cada año alrededor del lugar en el que se celebrará el Carnaval. A su juicio, una fiesta de esta importancia necesita estabilidad, planificación y unas normas conocidas con suficiente antelación.
El candidato considera que los vecinos, los grupos carnavaleros, los comerciantes y los organizadores deben saber qué actos se celebrarán, en qué fechas, con qué horarios y bajo qué condiciones.
“Lo que no podemos tener siempre es la incertidumbre de qué va a pasar con el Carnaval cada año o dónde se va a celebrar”, señaló.
Poli Suárez reconoció que los vecinos de Santa Catalina están sometidos a una elevada presión festiva. No se trata únicamente del Carnaval, sino también de la programación navideña, conciertos y otros actos culturales que se concentran en el mismo espacio durante buena parte del año.
Por este motivo, propuso medir el impacto de cada celebración, organizar el calendario de manera coordinada y establecer acuerdos que permitan a los residentes conocer con antelación las molestias que deberán soportar.
Reconciliar el Carnaval con los vecinos
Uno de los mensajes centrales de Suárez fue la necesidad de reconciliar a la ciudad con su Carnaval. El candidato lamentó que la falta de planificación haya terminado enfrentando a algunos vecinos con la fiesta más importante de Las Palmas de Gran Canaria.
“No puede ser que un evento como el Carnaval se convierta en un problema. No puede ser que la Administración haya conseguido que la población y el Carnaval se hayan separado o divorciado. Necesitamos esa reconciliación”, manifestó.
Suárez defendió que el Carnaval no debe ser visto como una carga, pero tampoco puede ignorar el derecho al descanso. A su juicio, ambos intereses pueden convivir si existe voluntad política, planificación y diálogo.
“Es compatible el ocio con el descanso, pero hay que hacerlo compatible. Esa es la receta”, resumió.
El candidato no planteó expulsar el Carnaval de Santa Catalina, sino establecer un modelo estable que permita conservar la identidad histórica de la fiesta y, al mismo tiempo, reducir su impacto sobre los residentes.
Estudiar otros espacios para determinados actos
Aunque su apuesta principal es mantener el Carnaval en Santa Catalina, Poli Suárez se mostró partidario de estudiar otros espacios capaces de acoger determinados conciertos y grandes acontecimientos.
Durante la entrevista se recordó el proyecto planteado en su momento para construir un recinto ferial en El Rincón. Suárez consideró que esa posibilidad, junto con otras localizaciones, debería analizarse para descongestionar Santa Catalina.
El candidato también se refirió al Granca Live Fest, celebrado en Siete Palmas. Defendió la continuidad de este tipo de acontecimientos por su capacidad para atraer visitantes y generar actividad económica, aunque reconoció que también han provocado quejas de los residentes.
Para Suárez, el problema no es la celebración de conciertos o fiestas, sino la ausencia de una planificación que permita combinar la actividad cultural con la tranquilidad de los barrios.
El Carnaval debe llegar al resto de la capital
Poli Suárez rechazó que la programación festiva de Las Palmas de Gran Canaria se concentre casi exclusivamente en Santa Catalina y en la zona baja de la ciudad.
“La ciudad no es solamente el parque Santa Catalina”, insistió.
El candidato propuso llevar el Carnaval, la Navidad, las fiestas fundacionales y otras actividades culturales a Ciudad Alta, Tamaraceite, Las Torres, San Lorenzo, Piletas y al resto de los distritos.
Suárez considera que la descentralización permitiría repartir mejor los actos, dinamizar los barrios y acercar las celebraciones a quienes no pueden desplazarse hasta el centro de la capital.
“Tenemos que hacer Carnaval en el resto de la ciudad, festejar las fiestas fundacionales en los barrios y llevar la Navidad a toda Las Palmas de Gran Canaria”, afirmó.
Esta distribución también beneficiaría a las zonas comerciales abiertas, los pequeños establecimientos, los autónomos y los mercados municipales. Según explicó, la actividad festiva puede convertirse en una herramienta para generar economía y empleo si se organiza durante todo el año y llega a diferentes puntos del municipio.
Experiencia dentro de la organización del Carnaval
Durante la entrevista, Juan Santana Hernández recordó que Poli Suárez conoce el Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria desde dentro, al haber trabajado y participado en su organización.
El candidato confirmó esa experiencia y afirmó que conoce las necesidades de los grupos, los organizadores y los diferentes sectores implicados en la fiesta.
“He trabajado en el Carnaval y he participado en su organización. Por lo tanto, conozco también el Carnaval desde dentro”, explicó.
Suárez también destacó su relación con asociaciones y colectivos de los barrios. Esa doble experiencia, según defendió, le permite comprender tanto la importancia cultural y económica del Carnaval como las molestias denunciadas por los residentes.
El candidato popular considera que la solución no puede imponerse desde un despacho. Debe construirse escuchando a los vecinos, los carnavaleros, los comerciantes, los profesionales del espectáculo y los servicios municipales.
Una fiesta para unir y no para enfrentar
La propuesta expuesta por Poli Suárez en El Pulso se sostiene sobre tres grandes ideas: mantener el Carnaval en Santa Catalina, acordar su celebración con los vecinos y extender una parte de la programación al resto de la ciudad.
No propone trasladar completamente la fiesta ni romper su relación histórica con Santa Catalina. Su apuesta consiste en recuperar el diálogo, establecer una planificación estable y evitar que cada año vuelva a abrirse el debate sobre la ubicación.
Para el candidato del Partido Popular, Las Palmas de Gran Canaria debe aprovechar el enorme potencial turístico, cultural y económico de su Carnaval, pero sin convertir a los residentes en víctimas permanentes de una mala organización.
“El Carnaval tiene que estar principalmente en Santa Catalina, pero regulado, planificado y acordado con los vecinos”, defendió.
Poli Suárez quiere que la fiesta vuelva a ser un elemento de unión, orgullo e identidad para la capital. Un Carnaval que conserve su gran escenario histórico, respete el descanso de los residentes y permita que todos los barrios de Las Palmas de Gran Canaria también puedan sentirse protagonistas.
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Un comentario
…aquí tienen la muestra del nivel político de sus señorías solo hablan y ya con descaro de las fiestas……no hay más,lo peor no es esto,lo peor es ver a los súbditos ciudadanos acudir a esos festejos en fila India…..solamente.