El proyecto del Parque Aeroportuario de Actividades Económicas de Gran Canaria, se define como un consorcio Inter administrativo impulsado por el Cabildo Insular de Gran Canaria, el Ayuntamiento de Telde y el de Ingenio.
La viabilidad del parque ha dependido de la compra de suelo por parte de las instituciones, y a la reubicación de los vecinos de Ojos de Garza, La Montañeta y el Caserío de GANDO.
Es un proyecto estratégico estancado desde hace más de dos décadas, que busca crear una plataforma logística de 189 hectáreas en medio del Atlántico.
Hoy en 2026, diez años después de la disolución del consorcio, el proyecto sigue sin arrancar. Se han detectado retrasos críticos tras más de 20 años de incertidumbre, con terrenos aún sin adquirir por parte del Cabildo a pesar de las consignaciones presupuestarias pasadas. El área afectada de 189 hectáreas situada al oeste de la autovía GC-1.
La adquisición del suelo ha sido el principal escollo durante las últimas dos décadas. Sin compras efectivas, el Cabildo de Gran Canaria no ha completado la compra de los terrenos privados necesarios, para la futura plataforma logística.
Dado que el proyecto lleva décadas estancado, actualmente hay inversores privados que intentan agrupar parcelas mediante opciones de compra, buscando posicionarse antes de que el Cabildo ejecute las expropiaciones o compras finales. Estos inversores están ofertando de manera individual un precio de 5 euros por metro cuadrado, pero es un precio sensiblemente bajo si se compara con el valor potencial de un parque logístico aeroportuario. Si en Gran Canaria, el suelo agrícola/rústico sin protección especial puede llegar a los 6 euros m2, con la oferta de 5 euros, lo que están pagando es el suelo como rústico/agricola, ignorando el plusvalor que tendrá cuando se convierta en suelo industrial/logístico.
Si el inversor logra consolidar el suelo a 5 euros y luego el Cabildo o una promotora desarrolla el parque, ese suelo podría valorarse fácilmente por encima de los 30-50 euros metro cuadrado, una vez urbanizado.
El inversor se queda con todo el beneficio del cambio de uso del suelo y evita que los propietarios se agrupen para negociar un precio mayor de forma conjunta.
A menudo, los inversores usan consignas como que si no les vendes ahora, el Cabildo te expropiará por menos de 2-3 euros m2, como presión para que aceptes los 5 € como mal menor, también dicen que la promotora que desarrolle el parque puede facturar a los propietarios gastos de urbanización y otros tipos de costes.
Pero lo más bochornoso, es que estos inversores no dicen toda la verdad, pues no mencionan quién paga los gastos de notaría y registro, o sobre todo, quien paga el impuesto de Plusvalía Municipal, que es considerable y el beneficio real por metro cuadrado será aún menor.
Recientemente los inversores están cambiando de estrategia solicitando a los propietarios, que pongan el precio de venta ellos mismos, señal clara de que el grupo inversor tiene mucha prisa por cerrar el control del suelo y que los 5 euros eran solo un globo sonda para ver quién caía rápido, saber si las expectativas seguían siendo un regalo, que esté por debajo del valor futuro de suelo logístico, y evitar la agrupación para conseguir un precio mayor negociando todos juntos, por lo que prefieren pagar un poco más individualmente para que no se arrastre a otros quedando parcelas sueltas o para saciar la avaricia de quien crea que unos euros más sea buen negocio.
Ahora mismo GANDO es la ubicación estratégica más importante de Canarias. El Cabildo, es sus presupuestos de hace años, manejaba valoraciones técnicas que ya superaban los 5-8 euros m2. El suelo industrial en el cercano Polígono de Arinaga o El Goro, ya urbanizado, puede valer entre 150 y 300 euros metro cuadrado.
Si se da un precio el inversor aceptará si cree que aún tiene margen de beneficio cuando el suelo se clasifique como industrial. Conseguir 20 a 30 euros metro cuadrado, puede ser una cifra de negociación común en estos casos de expectativa urbanística, aunque ellos intenten bajar.
Es muy probable que los inversores aunque acepten el precio, no paguen el total mañana. Habrá en medio un despacho de abogados que propondrá una Opción de Compra: Pagar una prima pequeña ahora -por ejemplo, el 5% o 10% del total-. Se reservan el derecho a comprar la finca al precio pactado durante 2, 3 o 5 años, por lo que se bloquea el terreno por poco dinero y, si dentro de tres años el suelo sube a 100 €/m2 porque el Parque Aeroportuario arranca, los inversores ejercerán la opción y se estará obligado a vender al precio bajo que se pactase ántes.
Artículo de Tomás Arencibia Mireles
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