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«LA ZANGA Y LA ESCALIVADA»

LA ZANGA es un juego de cartas tradicional canario, jugado por cuatro personas en parejas —2 contra 2– con una baraja española de 40 cartas. El objetivo es ganar bazas para sumar vales, destacando la Espadilla —As de Espada— como la carta más alta, seguido por el Bastillo —As de Bastos— y las Malillas —7 en Oros/Copas, 2 en Espadas/Bastos—.

Se reparten 8 cartas a cada jugador a cada jugador y las 8 restantes se quedan en el centro —La ZANGA—. Elige un palo de triunfo que gana a los demás, el jugador que asume jugar, si se lo permiten el resto de jugadores o si acepta ir solo, si lo fuerza la pareja contraria.

Las cartas de mayor a menor son: la Espadilla, las Malillas —sin son triunfo: el 7, oros y copas; y el 2, espadas y bastos—, el Bastillo, y resto de triunfos que si son oros o copas —el Punto o As>Rey>Caballo>Sota>Dos a Seis en orden de mayor a menor; y sin si son espadas o bastos —Rey>Caballo>Sota>Siete al Tres en orden de mayor a menor.

Las Malillas cuando no son triunfos, son las de menos valor en sus respectivos palos. En los palos de oros y copas hay un triunfo más, que es el Punto o As de su palo. El número total de vales en juego es treinta y dos, esto es dieciséis para cada una de las parejas, que lleva uno de los jugadores de cada equipo. Una pareja o equipo ganará la partida, cuando conservando los suyos, obtenga los dieciséis vales del equipo oponente; ósea, la totalidad de los treinta y dos en juego.

El estuche lo forma la Espadilla, la Malilla de triunfo, y el Bastillo. Gana la pareja —o el que va solo— que más bazas consiga.
Se juega en sentido contrario a las agujas del reloj. Es obligatorio jugar el mismo palo y superar la carta más alta de la mesa, si es posible. La pareja ganadora es la que llega primera a un número de partidas acordado.

LA ESCALIVADA es un plato mediterráneo de verduras asadas cocinadas lentamente al horno o brasas. Al saltear en sartén, las verduras se cocinan en su propio jugo y vapor, lo que ayuda a preservar sus características organolépticas y nutricionales, por lo que sugiero:

1. Poner dos berenjenas medianas troceadas en un recipiente de cerámica útil para microondas, añadir dos cucharadas de agua de garrafa, una de vinagre de vino blanco y una pizca de sal gorda. Revolver para mezclar y se hidrate la berengena; y con el microndas a 900W, cocinar el vegetal durante cinco minutos. Tras un minuto de espera con la puerta abierta para que se enfríe, darle otros cinco minutos de cocción y reservar.

2. Se calienta bien una sartén grande de acero inoxidable, añadiendo aceite de oliva junto con la cebolla en trozos grandes y a continuación, el pimiento en tiras. Con fuego alto, cuando empiece el pimiento a perder la piel, se introduce la berengena reservada —con cuidado de no añadir aceite en exceso, pues la absolvería a pesar de cocinarla previamente en el microondas—.
Se aliña con aceite de oliva virgen extra y sal, sirviéndose a temperatura ambiente o templada.

Artículo de Tomás Arencibia Mireles
Fotografía de Adriana Arencibia López

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