Ad Space

«CONTESTACIÓN AL MONAGUILLO DEL GALLINERO DEL KING DE CIUCA»

En Telde ya estamos acostumbrados a ver gallos flacos y gallinas cebadas, pero siempre hay uno que se empeña en cacarear desde la sombra, escondido detrás del Faro, disfrazado con voz de Rockefeller y sin atreverse jamás a dar la cara. Ese personaje, que ha engordado a base de pienso institucional en el corral de los King Brother, ahora pretende subirse al púlpito de la moral y la ética como si fuera San Francisco de Asís del periodismo teldense. Vamos, que ni en el bingo de San Gregorio se reparte tanta hipocresía.
 
Me acusa de defender tribunas y micrófonos. ¡Qué casualidad! Eso mismo lleva haciendo él desde que aprendió a escribir con pluma prestada por el King Brother Mayor. Y ahora, con descaro, quiere vender su cacareo como amor al arte. Venga ya. En Telde la gente sabe diferenciar muy bien entre periodismo libre y cacareo a sueldo.
 
Lo más cómico es verlo ejercer de cura de la objetividad, sermoneando contra gallos flacos y gallinas gordas, pero evitando siempre nombrar al verdadero dueño del corral: Ciuca y sus amos. Ahí, de repente, se le acaba la voz. Afonía selectiva, lo llaman.
 
Por eso, menos cuentos y menos sermones con olor a pienso. Aquí algunos no debemos favores ni nos callamos por miedo a perder la pitanza. Yo seguiré diciendo lo que otros callan, aunque incomode a ciertos padrinos políticos.
 
Y termino con un refrán de la Plaza de San Gregorio, dedicado al monaguillo del gallinero: “Más vale gallo flaco que canta libre y da la cara, que gallina cebada que cacarea escondida con voz ronca de alquiler.”
 
Juan Santana, periodista y locutor de radio