Ad Space

«LUMIN: EL CINE COMO REFUGIO, FORMACIÓN Y OPORTUNIDAD AL ALCANCE DE TODOS»

Lo que comenzó como una inquietud personal y una herramienta de superación ha terminado por convertirse en una de las propuestas culturales y formativas en Canarias. Lumin, la escuela de cine impulsada por el cineasta y docente Natanael Cardona Sánchez, se ha afianzado en Telde como un auténtico punto de referencia para niños, adolescentes y adultos apasionados por la creación audiovisual.

Su premisa es clara y transformadora: democratizar el acceso al arte cinematográfico y a la edición audiovisual, ofreciendo una formación práctica, cercana y a precios accesibles para que el talento nunca dependa del presupuesto.

Telde como punto de partida y el apoyo de la Asociación Frida Kahlo

Para que este proyecto arraigase con tanta fuerza en el municipio, el respaldo comunitario y el trabajo en equipo han sido fundamentales. En este sentido, Natanael quiere expresar un reconocimiento muy especial:

«Estoy enormemente agradecido a la Asociación Frida Kahlo por todo su apoyo y colaboración. Sin alianzas así en Telde, habría sido mucho más difícil impulsar estas actividades y hacer llegar el audiovisual a tantas personas», destaca el creador de Lumin.

Gracias a esta suma de esfuerzos, la propuesta ha calado hondo en el tejido social y cultural del municipio, convirtiéndose en un espacio de reunión e impulso creativo para el entorno.

Descubriendo el talento y la ilusión de los más jóvenes

Uno de los pilares que Natanael destaca con mayor orgullo es la respuesta y la implicación del público más joven. En las aulas y rodajes de Lumin, la incursión de niños y adolescentes ha revelado una cantera inagotable de creatividad

«Es increíble el talento que no paramos de descubrir en los más jóvenes, pero sobre todo la ilusión con la que llegan a cada taller. Ver cómo se enciende en ellos esa chispa por contar historias y cómo se apoyan entre sí es motor puro para el proyecto», señala Natanael.

Esta filosofía inclusiva y accesible ya ha dado frutos tangibles: Lumin ha brindado la oportunidad de formarse y crear sus propios proyectos audiovisuales a más de 300 personas, reuniendo a distintas generaciones en torno a la pasión por el cine.

Aprender desde la empatía y la experiencia propia

Para comprender el alma de Lumin hay que conocer la historia de su fundador. Natanael conoce de primera mano los obstáculos de querer dedicarse al arte sin contar con los recursos económicos para acceder a formaciones costosas.

Ese enfoque terapéutico y humano sigue impregnando cada taller. En Lumin, el proceso creativo no solo enseña a encuadrar, dirigir o editar; también ayuda a encontrar una voz propia, ganar confianza y utilizar el relato audiovisual como vía de crecimiento personal.

Un proyecto en plena expansión: de las Islas a la Península

Aunque su corazón se mantiene firme en Telde, la propuesta no ha parado de crecer. Lumin ya ha dado el salto con éxito a islas como Tenerife y Lanzarote, llevando su metodología participativa a nuevos alumnos y colectivos.

El viaje, sin embargo, solo acaba de empezar. El plan de expansión mira ya hacia el resto del archipiélago y proyecta su desembarco en la Península, con talleres previstos en ciudades como Madrid, Valencia, Bilbao, Málaga y Galicia, entre otras.

El mayor logro: inspirar a los tuyos y demostrar que se puede

Más allá de las cifras, los rodajes o la expansión geográfica, para Natanael el verdadero éxito de este camino se mide en el impacto emocional y en el mensaje que transmite a su entorno más cercano.

Además, Natanael subraya una lección fundamental que intenta transmitir en cada una de sus clases: para dedicarse al cine no basta con saber manejar una cámara o editar, es imprescindible ser buena persona. El cine es un arte colectivo que se construye desde el respeto, la escucha y la empatía con el equipo y con las historias que se cuentan.

«Para mí, el mayor logro de todo esto es poder mirar a mis seres queridos algún día y decirles que todo pasa, que siempre hay que luchar y que el cine no es solo entretenimiento: es un modo terapéutico y una forma de salir adelante», concluye el director.

Lumin continúa abriendo caminos a quienes sueñan con contar historias, demostrando que para hacer cine no hacen falta grandes presupuestos, sino pasión, una buena historia y ganas de salir a rodar.

Natael Cardona, cineasta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *