Canarias tiene historia, tiene raíces, tiene identidad y, sobre todo, tiene derecho a construir su propio futuro. Con esa convicción nace y toma impulso Liberación Canaria, un proyecto político profundamente comprometido con la defensa del Archipiélago, la dignidad de su pueblo y la recuperación del orgullo de pertenecer a una tierra única. Una iniciativa que reivindica que Canarias deje de contemplar su futuro desde la resignación y comience a escribirlo con voz propia.
Hay sentimientos que no se compran, raíces que no se arrancan y pueblos que se resisten a perder su esencia. Canarias es mucho más que un destino turístico, un paisaje privilegiado o un conjunto de islas en medio del Atlántico. Canarias es memoria, cultura, sacrificio, identidad y el esfuerzo de generaciones que han luchado por salir adelante en su propia tierra. Sobre esa realidad construye su discurso Liberación Canaria, una organización que pretende situar los intereses del Archipiélago en el centro de las decisiones que condicionan la vida de sus habitantes. Su filosofía parte de una idea tan sencilla como poderosa: el futuro de Canarias debe construirse desde Canarias y pensando en los canarios.
La organización, presidida por Jesús Rodríguez tras su I Congreso Nacional, celebrado el pasado 10 de enero de 2026 en Las Palmas de Gran Canaria, ha definido una hoja de ruta basada en el fortalecimiento de la identidad nacional canaria, un mayor autogobierno, la justicia social y la defensa de los recursos naturales y económicos del Archipiélago.
CANARIAS NO PUEDE SEGUIR SIENDO UNA TIERRA DE OPORTUNIDADES PARA TODOS MENOS PARA SU PROPIA GENTE
Uno de los planteamientos más emotivos de Liberación Canaria nace de una realidad que atraviesa a numerosas familias del Archipiélago: la incertidumbre sobre el futuro de sus hijos. Jóvenes que estudian, se preparan y sueñan con desarrollar su vida en la tierra donde nacieron, pero que en ocasiones encuentran enormes dificultades para acceder a una vivienda, conseguir estabilidad laboral o construir un proyecto de vida.
La organización recupera así una de las heridas históricas del pueblo canario: la emigración. Aquella que durante décadas obligó a miles de isleños a cruzar el océano en busca de oportunidades y que hoy adopta nuevas formas cuando jóvenes cualificados tienen que marcharse para encontrar el futuro que desean. ¿De qué sirve presumir de una tierra privilegiada si parte de su juventud siente que debe abandonarla para prosperar? Esa pregunta resume una de las inquietudes que Liberación Canaria recoge en su presentación oficial, donde denuncia los desequilibrios económicos y sociales y reivindica herramientas propias para transformar esa realidad.
LA IDENTIDAD CANARIA NO SE NEGOCIA: NUESTRAS RAÍCES SON NUESTRA MAYOR FORTALEZA
Liberación Canaria otorga una importancia fundamental a la historia, las tradiciones, la cultura y la conciencia de pertenencia a un pueblo con personalidad propia. Su proyecto defiende que conocer la historia del Archipiélago, proteger sus símbolos y transmitir a las nuevas generaciones el valor de su patrimonio constituyen elementos esenciales para construir una sociedad más consciente de sus posibilidades. No se trata únicamente de recordar el pasado, sino de comprender quiénes somos y qué queremos llegar a ser.
Desde las medianías de Gran Canaria hasta las cumbres de Tenerife, desde los pueblos de La Palma hasta los rincones de Lanzarote, Fuerteventura, La Gomera y El Hierro, sin olvidar La Graciosa, existe una realidad compartida que trasciende las distancias: el sentimiento de pertenecer a Canarias. La organización plantea esa identidad desde una perspectiva cívica, vinculada a la convivencia, la participación, los derechos compartidos y la construcción de un futuro común. Una identidad que, según su planteamiento, debe servir para unir, generar oportunidades y fortalecer la autoestima colectiva del pueblo canario.
DEFENDER NUESTRA TIERRA ES DEFENDER NUESTRO MAR, NUESTRO CAMPO Y NUESTRA GENTE
La propuesta de Liberación Canaria va más allá del sentimiento identitario y plantea actuaciones concretas relacionadas con la economía, el territorio y el bienestar social. Entre sus prioridades figuran la defensa del patrimonio natural y cultural, el impulso de una economía más diversificada, la protección del sector primario, el apoyo a agricultores, ganaderos y pescadores, y un modelo turístico que resulte compatible con la conservación de los espacios naturales y la calidad de vida de la población.
También propone ampliar la capacidad de decisión de Canarias sobre sus recursos marítimos, su fiscalidad y sus infraestructuras estratégicas, así como revisar su relación con la Unión Europea mediante un cambio de estatus jurídico. Son propuestas de profundo alcance institucional, económico y jurídico, cuyo desarrollo requeriría acuerdos y transformaciones importantes, pero que reflejan la ambición de la organización de abrir un debate sobre el modelo de futuro del Archipiélago.
UN SENTIMIENTO QUE QUIERE CONVERTIRSE EN ESPERANZA
Liberación Canaria pretende conectar con quienes consideran que el Archipiélago necesita recuperar la confianza en sus propias capacidades y superar la idea de que sus limitaciones geográficas determinan inevitablemente su destino. La organización sostiene que la posición atlántica de Canarias, su riqueza cultural, sus recursos y el talento de su población constituyen fortalezas desde las que impulsar un nuevo modelo de desarrollo.
En ese planteamiento hay también una reivindicación emocional: la de quienes aman profundamente su tierra y desean que las próximas generaciones puedan vivir en ella con dignidad, estabilidad y oportunidades. Porque defender Canarias no consiste únicamente en emocionarse al contemplar su bandera, escuchar su música o recordar sus tradiciones. También significa preocuparse por sus mayores, por sus jóvenes, por sus barrios, por sus pueblos y por las familias que afrontan dificultades para llegar a final de mes. El verdadero amor por Canarias, desde esta perspectiva, se mide también en la capacidad de mejorar la vida de quienes la habitan.
CANARIAS TIENE QUE CREER EN SÍ MISMA
Liberación Canaria abre así un espacio de reflexión sobre una cuestión que trasciende a cualquier organización: qué futuro queremos construir para nuestras islas y qué responsabilidades estamos dispuestos a asumir para conseguirlo. Su mensaje conecta la recuperación de la identidad con la aspiración de una sociedad más próspera, cohesionada y consciente de sus derechos.
El tiempo permitirá comprobar hasta dónde llegan sus propuestas y qué respaldo encuentran entre la ciudadanía. Pero el debate que plantea afecta a cuestiones esenciales: la protección del territorio, las oportunidades de los jóvenes, la defensa de la cultura y la capacidad de Canarias para decidir sobre los asuntos que determinan su futuro. Porque Canarias no es solamente el lugar donde vivimos. Es la tierra de nuestros antepasados, el hogar de nuestras familias, la memoria de quienes se fueron y la esperanza de quienes vienen detrás.
Y quizá ahí resida la mayor fuerza emocional del mensaje de Liberación Canaria: en recordar que el Archipiélago no tiene por qué conformarse con administrar sus dificultades, sino que puede aspirar a construir un futuro a la altura de su historia y de su gente. Canarias tiene raíces, tiene identidad y tiene voz. El desafío es convertir todo ese patrimonio colectivo en bienestar, dignidad y oportunidades para su pueblo.
Puedes seguir toda la actividad de Liberación Canaria a través de su página web.
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