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EL MILAGRO DE NAREA: TELDE FIRMA UN DECRETO Y 77 VEHÍCULOS DESCUBREN QUE ALGÚN DÍA PODRÁN SALIR

Tras años de abandono y después de que Onda Guanche aireara el “cementerio” municipal, el Ayuntamiento ordena retirar los coches y camiones acumulados en la antigua estación de guaguas

En Telde ha ocurrido un acontecimiento administrativo extraordinario. No ha nevado en San Juan, no ha aparecido una guagua puntual por generación espontánea y tampoco se ha resuelto de repente la titularidad de la estación de Narea.

Ha sucedido algo mucho más insólito: se ha firmado un decreto.

El Ayuntamiento ha ordenado retirar los 77 vehículos municipales abandonados durante años en la antigua estación de guaguas. Setenta y siete. No veinte, como se había indicado anteriormente. No “más de una veintena”. Setenta y siete coches, camiones y restos móviles que, puestos en fila, probablemente llegarían antes a la plaza de San Juan que el expediente encargado de retirarlos.

La decisión llega después de que Onda Guanche⁠ publicara la situación del recinto y volviera a señalar una estampa que llevaba años a la vista: una estación convertida en aparcamiento definitivo para vehículos municipales fuera de servicio.

Porque en Telde hay cosas que no existen hasta que salen publicadas.

Los coches llevaban años allí. Los camiones llevaban años allí. El deterioro llevaba años allí. Incluso se habían producido incendios. Pero, al parecer, faltaba el combustible verdaderamente eficaz para poner en marcha a la Administración: una noticia incómoda.

Y entonces llegó el decreto.

Del “cementerio” al tanatorio administrativo

La antigua estación de Narea no prestaba un servicio de transporte, pero sí ofrecía una magnífica conexión entre Patrimonio, Parque Móvil y Contratación. El problema es que esa línea tenía una frecuencia aproximada de un trámite cada seis años.

En enero, el Ayuntamiento anunció que había recuperado un expediente iniciado en 2020 para retirar los vehículos. Explicó que las valoraciones habían caducado y que era necesario tasarlos nuevamente antes de continuar el procedimiento. La maquinaria municipal avanzaba, según la nota oficial, “con paso firme”.

Tan firme que ocho meses después seguíamos contemplando los vehículos.

Ahora sabemos, además, que no eran poco más de veinte, sino 77. El recuento municipal parece haber seguido el mismo método que el expediente: empezó despacio, pero terminó encontrando coches hasta debajo de las piedras.

Narea no era un depósito. Era una colección histórica.

Allí había patrimonio automovilístico de distintas épocas, servicios y concejalías. Un museo de la gestión pública al aire libre, aunque con una peculiaridad: algunos ejemplares terminaron ardiendo antes de que alguien pudiera colocarles una placa explicativa.

Setenta y siete razones para no sacar demasiado pronto el champán

La firma del decreto es una novedad importante, pero conviene no confundir una orden con su cumplimiento.

Los vehículos todavía no han sido retirados por el simple hecho de que el bolígrafo municipal haya llegado al final de la página. Falta conocer cuándo comenzará el traslado, qué empresa se encargará, cuál será el destino de las unidades, qué vehículos serán subastados, cuáles se convertirán en chatarra y cuánto ingresará —o gastará— el Ayuntamiento durante la operación.

En Telde, entre “se ordena” y “se ejecuta” puede caber un mandato completo, dos notas de prensa y una visita institucional con fotografías.

Por eso habrá que esperar a ver salir la primera grúa antes de declarar clausurado el cementerio. Y, si puede ser, contar los 77 vehículos tanto a la entrada como a la salida. La experiencia aconseja no perder de vista ni los coches ni los expedientes.

El poder sobrenatural de una publicación

Resulta inevitable reparar en la velocidad adquirida por el asunto después de su publicación.

Durante años, los vehículos formaron parte del paisaje. Al parecer, eran invisibles para la Administración, aunque bastante visibles para cualquiera que pasara cerca, para quienes accedían al recinto y hasta para el fuego.

Pero bastó con iluminar públicamente el lugar para que el Ayuntamiento encontrara el interruptor.

No es magia. Es Telde.

Aquí algunos problemas no se solucionan cuando se detectan, sino cuando se publican. La fotografía obra el prodigio, el titular resucita el expediente y la crítica consigue que los documentos, hasta entonces en reposo administrativo, empiecen a experimentar movimientos compatibles con la vida.

Habrá quien presente ahora el decreto como una demostración de eficacia. Y hay que reconocer el mérito: retirar 77 vehículos después de años de abandono exige una capacidad extraordinaria para resolver un problema que la propia institución permitió que creciera hasta alcanzar 77 unidades.

Es como presumir de traer un cubo de agua después de dejar arder cuatro coches.

Un decreto firmado; ahora faltan las grúas

La orden municipal representa un avance y debe reconocerse como tal. Pero el verdadero éxito no será firmar el decreto, anunciarlo ni posar junto al recinto. Será vaciar Narea, asegurar las instalaciones y explicar por qué se permitió semejante acumulación durante tantos años.

También continúa pendiente aclarar quién custodia realmente la estación, qué medidas de vigilancia existen, cómo pudo acceder al recinto el creador Special Six y qué ha ocurrido con el anunciado centro de día para personas sin hogar.

La retirada de los vehículos puede ser el comienzo de la solución, pero no borra las preguntas anteriores. Tampoco convierte automáticamente años de abandono en un ejemplo de buena gestión.

De momento, Telde ha conseguido que 77 vehículos oficialmente inmóviles entren por fin en circulación administrativa.

Ahora solo falta el detalle más complicado: que se los lleven.

Porque en Narea ya se ha firmado la salida. Esperemos que esta vez no sea una salida únicamente sobre el papel.

Un comentario

  1. A ver si se dignan a quitar los que tienen abandonados en los depósitos privados de grúas Balage coches que llevan depositados años y en estos casi 4 años que llevan de mandato no ha hecho ni un solo decreto de alcaldía para poder tramitar su destrucción, para que recojamos los coche gratis se acuerdan rapidito …. fiestitas a montones pero las cosas serias se las pasan por donde ya sabemos …..

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