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«TELDE: TRES AÑOS Y CUATRO MESES DESPUÉS SE MIRA ANTE EL ESPEJO DEL “CUATRIPARTITO”… ¡Y NO CORRAS QUE ES PEOR!»

Desde el 23 de mayo de 2023 hasta hoy, han transcurrido “tres años y cuatro meses”. Tiempo más que suficiente como para que cualquier gobierno municipal, deje una estela clara, como los barcos en la mar: Ya sea de avances, de dudas, de promesas cumplidas, incumplidas o de silencios que pesan como losas de granito.

 En Telde, ese tiempo ha estado marcado por un “cuatripartito formado por Ciuca, PP, CC y Más por Telde”, una alianza que nació con la promesa de aportar estabilidad, coordinación y eficacia en la gestión pública.

A estas alturas del mandato, la ciudadanía tiene derecho —y casi diría obligación— de “evaluar con rigor” qué se ha hecho, qué no, y qué queda por hacer antes de que la legislatura toque a su fin.

Las democracias maduras exigen este examen periódico, sin miedo y sin estridencias, como quien revisa el rumbo del barco antes de que la marea cambie y aquí va el de un humilde ciudadano viejo lobo de mar, que sabe ya más por viejo, que por lobo.

 “El pacto de gobierno: expectativas y compromisos”

El cuatripartito llegó al poder con un mensaje claro: “Sumar fuerzas para desbloquear Telde.”

Entre sus compromisos más repetidos recuerdo, si mi ya madurita memoria, no me falla figuraban: “Mejoras en infraestructuras” asfaltados, mantenimiento de barrios, nuevos aparcamientos, accesibilidad, apertura de polideportivo, retirada de bustos o estatuas que no representen valores democráticos, éticos o de defensa de los Derecho Humanos etc. Impulso económico y comercial” — apoyo al tejido empresarial, apertura inmediata del Mercado Municipal, dinamización de zonas comerciales etc. Gestión social y comunitaria” — atención a mayores, familias vulnerables, vivienda y a los ciudadanos víctimas de caídas accidentales en lugares públicos, con socavones sin reparar. Ordenación urbana” — planificación, licencias, modernización administrativa, aunque sea sin mucha prisa. Cultura y patrimonio “— protección del casco histórico, agenda cultural estable, pero lo justito, que tampoco era cuestión de pasarse con esto de la cultura, que suena a cosas de “fachas” y además, la gente aprende.

Tres años y cuatro meses después, toca ya revisar qué parte de este mapa de “buenas intenciones” se ha recorrido y qué tramos siguen sin cartografiar.

 “Lo ejecutado se pueden catalogar como “avances visibles y avances discretos”

Sin caer en triunfalismos ni en negaciones, es justo reconocer que “algunas áreas han mostrado movimiento” y la ciudadanía lo ha percibido; tales como: Actuaciones puntuales en barrios” — mejoras de pavimento, pequeñas obras de mantenimiento, intervenciones en espacios públicos, aunque sin atender a las víctimas de las caídas en los socavones. Cierta estabilidad institucional” — el cuatripartito ha evitado crisis internas graves, algo no menor en un municipio históricamente complejo como Telde. Eventos culturales y dinamización” — festivales, ferias, actividades que han mantenido viva la agenda local, aunque sin invitar a ciertos ciudadanos de Telde a participar en ellos, como pudiera ser la Feria del Libro, por haberse atrevido a criticar públicamente ciertas actuaciones del MI Ayuntamiento en este tema, cuando que todo el mundo sabe que, los responsables de cultura son, “bueno buenísimo”, ¡Vamos! Lo mejor; y, por lo tanto, están en su derecho a censurar a algunos escritores locales o “considerarlos malditos a perpetuidad” para que aprendan de una vez por todas, que como decía Alfonso Guerra en sus buenos tiempos “Aquí el que se mueve, no sale en la foto”

Pero estos avances, aunque reales, no siempre han tenido la profundidad o continuidad” para muchos vecinos, donde me incluyo.

 “Lo pendiente y las grandes asignaturas aún sin resolver”

Aquí es donde el análisis ciudadano debe ser más firme. Tras más de tres años de mandato, persisten asuntos que siguen esperando una solución clara, como pudieran ser: Infraestructuras de gran escala” proyectos anunciados que no han pasado del papel. Modernización administrativa” — trámites lentos, digitalización incompleta, procesos que continúan generando frustración. Siguen anclados en el “talibanismo funcionarial municipal histórico, heredado de administraciones anteriores de Telde”. Planificación urbana” — la ciudad necesita una hoja de ruta más definida para crecer con orden. Atención social estructural” — programas que requieren mayor alcance y continuidad, pero de verdad y no de boquilla.

La ciudadanía no exige milagros, pero sí “coherencia entre lo prometido y lo ejecutado”, y sobre todo una comunicación clara sobre lo que se ha logrado y lo que no; aun consciente de que eso no da votos para el futuro.

 “El tiempo que queda, serán meses decisivos”

El mandato no ha terminado. Quedan meses en los que el cuatripartito puede: “Cerrar proyectos en marcha”, aunque sean modestos e incomodos de sacar adelante. “Acelerar compromisos pendientes” que aún son viables y “explicar con transparencia” qué no se podrá ejecutar y por qué.

 Hay que meterse en la cabeza, que la política municipal no es una carrera de velocidad, pero tampoco puede ser un ejercicio de espera indefinida. La ciudadanía de Telde merece saber “qué rumbo se ha seguido y cuál se seguirá hasta el final del mandato”.

 “Como conclusión ejerzo mi derecho a evaluar”

Tres años y cuatro meses son suficientes como para poder para mirar al gobierno “municipal sin miedo, sin fanatismos y sin silencios”. Evaluar no es atacar; es participar. Es ejercer la democracia con la misma responsabilidad con la que un capitán revisa su cuaderno de bitácora antes de decidir si mantiene el rumbo o lo corrige.

Telde, seis veces centenaria, ciudad histórica de alisios y mareas largas, sabe distinguir lo auténtico de lo impostado. Y ahora, más que nunca, necesita que su ciudadanía observe, compare, pregunte y exija. Porque la democracia local —la que se vive en la calle, en los barrios, en las plazas— es la que más directamente afecta a la vida diaria.

Si después de haber expuesto mi análisis particular sobre la actuación de este gobierno municipal durante todo el tiempo que ha dirigido el rumbo del Ayuntamiento, me pidieras que “me mojara más” en cuanto a mi próxima intención de voto, te contestaré como siempre he hecho en la vida; con rectitud, madurez, honradez, seriedad y fiel a “la libertad de los condenados”.

Yo particularmente te digo que me he sentido; por un partido CIUCA, traicionado y por otros como el PP desilusionado y al resto los meto en el mismo saco, porque en un Ayuntamiento como el de Telde que funciona de forma colegiada o mancomunada, bajo un pacto para gobernar, hay que aplaudir y reconocer   los aciertos, que no niego que los haya habido, pero también denunciar los fracasos, y muchos que han eclipsado a los aciertos, y además en grado máximo

Y con esto no quiero decir, ¡Dios me libre! Que todos los lideres no hayan puesto toda su voluntad en hacer las cosas bien, pero en lo que he expuesto aquí, no han dado la talla esperada y eso es algo que lo mantengo como una verdad Bíblica, por evidente, palpable y jamas me ocultaré para decirlo allá donde se me requiera.

En consecuencia y usando un refrían marinero de viejo lobo de mar, les digo a todos, gobierno y oposición, qué les hablo así, porque … “el que ha naufragado, teme aún a la mar calmada” y “quien siembra vientos, recoge tempestades”. Así que, y  por si no lo conocen , se los digo : “naufrago que vuelve a embarcarse y viudo que reincide, escarmiento pide”; y yo que de mar (municipal y de la otra ), algo entiendo, les puedo asegura, que siendo cierto que los actuales ediles  lograron   engañarme una vez, no lo lograran más de nuevo, y mi voto  en la próximas elecciones municipales en Telde ,“SERÁ EN BLANCO” porque no considero a ningún partido de los nombrados, que se merezcan que  les repita mi confianzas como ciudadano,   y de los otros que conforman el abanico político, como pudieran ser  PSOE, VOX, PODEMOS y algún que otros grupos de esos  “medio pensionistas” que existen sueltos por ahí,  decir , que ya los conozco y bien de antaño, para  recordarles aquí y ahora de que pie siguen  cojeando ; pues como decimos los naturales del “barrio de Los Llanos” ,y más concretamente los que nacimos y nos criamos en el conocido como: “Callejón de D. Luis”, vigilado desde la plaza de San Gregorio  por “Martelito el guardia”, (Sargento Martel QEPD), …, “preferimos más a una cabra partida, que a un macho corcovado”

Dicho lo anterior, que quede meridianamente claro, que no estoy promoviendo “una abstención”, pues soy de los que consideran que el ir a votar, no solo es “un deber sagrado” con el que debemos cumplir como ciudadanos, sino que roza la obligación; por ello, iré a votar; claro que, si ¡Faltara más! Pues, lo contrario sería de cobarde e incívico. Pero en esta ocasión, y expresamente a nivel municipal y en Telde, lo haré y por primera vez en mi vida…. “EN BLANCO”, porque así me lo dicta mi conciencia, paisano, amigo teldense, y además te adelanto desde ya, que al principio del primer trimestre del próximo año 2027, volveré a publicar otro artículo de opinión referido a lo mismo , por aquello de “no corras que es peor” , y ten  por seguro, que entonces como ahora   no te engañaré; me conoces bien y sabes que, no lo he hecho nunca, ni lo haré jamás; porque a mi edad, ni se me apetece, ni tengo tiempo para estar ahora, perdiendo el tiempo con esas “machangadas progres y caducas” más propias de, “estómagos agradecidos”.

 Y por último te anuncio que, editaré otro artículo definitivo coincidiendo con la campaña electoral, que posiblemente será el más clarificador e importante”, porque podré hablar con mayor conocimiento de causa y conociendo perfectamente las cartas con que piensan jugar esa última partida electoral. Porque no me negarás que, en Telde y por desgracia, en cuestión de   virajes  políticos oportunistas de última hora… ¡Casos se han dado!

¡Qué cosas!

Julio César González Padrón

Marino Mercante y escritor

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