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BAJO “EL PINO DE LAS MARAVILLAS”

Cada 8 de septiembre se celebra el Día del Pino; una de las festividades más importantes del Archipiélago Canario. Por ello, podemos decir que es el día más importante del año y muy especialmente para los grancanarios, pues celebramos la onomástica de Nuestra Señora la Virgen del Pino, patrona de Gran Canaria, y eso equivale a hacerlo en la Villa Mariana de Teror, municipio del Centro/Norte de la Isla vinculado fuertemente a la patrona de la Diócesis de Canarias, “La Virgen del Pino” cuya imagen se muestra en su Basílica colocada en un elevado camerino.

La misma que fuera coronada canónicamente en 1905, y en 1914 nombrada patrona de Gran Canaria por el Papa Pío X y no quiero profundizar en esta llamemos “sospechosa tardanza histórica” en ser nombrada Patrona de Gran Canaria, para no avivar el pleito insular.

Miles de personas peregrinan hoy desde todos los rincones de la Isla hasta Teror, en una romería cargada de música, bailes, trajes típicos y ofrendas.

Esta celebración no solo es religiosa, sino también una expresión de la cultura popular canaria, donde se mezclan lo sagrado y lo festivo.

Según la tradición, el 8 de septiembre de 1481, en plena conquista de Gran Canaria, la imagen de la Virgen María apareció de forma sobrenatural en lo alto de un majestuoso pino que medía 41.71 metro de altura y 6.7 en su base y que existía en un bosque, que en el siglo XV se extendía por todo el centro y norte de la Isla y que algunos historiadores sugieren que pudiera ser u apéndice de la denominada Selva de Doramas.

Dicho árbol, era desde entonces conocido como el “Pino de las Maravillas”, y crecía en un lugar conocido como “Aterura” que, algunos cronistas de la época llamaban “Terore o Terori” y con el trascurso del tiempo quedaría fijado como “Teror”, que es el nombre con que ha llegado hasta nuestros días.

Desgraciadamente un vendaval el 3 de abril de 1684 lo derribó, pero la fe entre los isleños permaneció intacta.

Según cuenta la leyenda, un pastor llamado Juan, habría presenciado un resplandor celestial entre las ramas del árbol, seguido por cantos que, como bien decía él, “no eran de este mundo”

 En la copa del pino se manifestó la figura de una mujer vestida de blanco, coronada por una luz divina.

Parece ser, que la propia Virgen apoyaba sus pies en un pedestal, dejando huellas topo morfas que serían de sus propios pies.

Cuando digo “parece ser”; es porque, aquel nombrado pedestal por Juan, solo fue visto por los que subieron al Pino y luego nada más se supo de él.

Las malas lengua decían entonces, que se lo había llevado “un funcionario” del rey; lo que no es de extrañar, pues todos saben que, de toda la vida, los funcionarios reales o simplemente oficiales de la administración, han sido muy dados a llevarse cosas de la oficina para casa; como bolígrafos, folios, carpetas etc. 

Además, dejó una pequeña talla de sí misma sobre las raíces del árbol, que luego sería venerada por los habitantes de la isla. La talla tampoco se sabe a donde fue a parar.

“Misterios y Milagros”

Algunos relatos hablan de castigos sobrenaturales a quienes dudaban del milagro; castigos como: enfermedades, sueños inquietantes y cosechas malditas.

En el mismo lugar de la aparición, se construyó la Basílica de Nuestra Señora del Pino, que hoy alberga la imagen venerada.

Cada 8 de septiembre como hoy, miles de peregrinos acuden a Teror en romería, cargados de promesas, gratitud y esperanza.

La devoción a la Virgen del Pino ha sido un símbolo de unidad para los canarios, especialmente durante momentos históricos difíciles, como epidemias, sequías, conflictos sociales o guerra Civil, la de Africa, la de Cuba y la europea.

Su figura representa: “protección, esperanza y pertenencia”, convirtiéndose en un emblema espiritual de la Isla.

.Hay que apuntar, para ser riguroso con la historia que, aunque no esto  les guste “a los curas”, que  la única verdad es ,que la historia verdadera,  no nos aparta de la fe y la devoción, y no es ningún sacrilegio decir,  que la “aparición” ocurrió en las fechas en que se estaba culminando la conquista de Gran Canaria, por lo que algunos de “otra Isla hermana”, y no sin cierta envidia, se aprovechan de este acontecimiento para quitarle importancia al milagro y de camino darle más importancia, a la que ellos llaman erróneamente “Patrona del Archipiélago Canario”, en referencia a la Morenita Virgen de Candelaria, que como ya les he dicho, trataré el tema en otro articulo y otro día, poque no quiero colaborar en avivar el pleito insular pero, “historia magistra vitae es”

 Pero si  algo está meridianamente claro, y es la única verdad, que tal título no existe, salvo en Wikipedia y  debido a una falsa información que les pasaron, siendo alcalde de Santa Cruz de Tenerife D. Manuel Hermoso junto con la otra también falsedad histórica donde le aseguraban , que: “Colon no había estado nunca en Gran Canaria”; y todo ello, para intentar arrebatarle el merecido reconocimiento o título compartido con la Gomera, de “Isla Colombina” a Gran Canaria (lo aclararé en otro artículo y otro día), porque la única verdad documentada, es que el Archipiélago Canario, no tiene un apatrona general, sino  un Patrón,  que es :“San Pedro Martir de Verona” y por orden del emperador Carlos V en el siglo XVI, siendo Papa Clemente VII , quien ratificó el nombramiento y eso sí que está perfectamente documentado en los archivos eclesiásticos..

Volviendo a nuestra “particular patrona” La Virgen del Pino, hay que decir, que la misma ha inspirado numerosas obras de arte, desde pinturas y esculturas, literatura y hasta composiciones musicales y poesía.

Su imagen aparece en retablos, vitrales y hasta en la artesanía local.

En la música folclórica canaria, y especialmente en obras de Nestor Álamo, se le han dedicado coplas, isas y malagueñas que, se interpretan especialmente durante las fiestas patronales.

“La Basílica de Nuestra Señora del Pino en Teror” es uno de los centros religiosos más importantes y visitado del Archipiélago Canario.

Su arquitectura y decoración reflejan siglos de devoción y arte sacro canario.

La leyenda de la Virgen del Pino, se ha ido transmitiendo de generación en generación, formando parte del imaginario colectivo. Se enseña en escuelas (aunque ahora dudo que la LOGSE socialista la haya incluido en su temario), se narra en cuentos populares y se representa en obras teatrales.

 Yo aseguraría, sin miedo a exagerar o equivocarme que “La Virgen del Pino”, no es solo una figura religiosa, sino un pilar de la identidad canaria, un símbolo que conecta la historia, la espiritualidad y la cultura del pueblo isleño.

 

“Milagros atribuidos a la Virgen del Pino”

Si me propusiera a enumerar aquí los miles de milagros que se le atribuyen a Nuestra Señora la Virgen del Pino, no acabaría hoy este artículo, debido a su mucha extensión.

¿Qué grancanario no le ha pedido un favor a nuestra Virgen del Pino?

¿Y luego acercarse “a pagar la promesa”? (forma típica en canaria de definir el reconocimiento por el favor recibido)

 Hoy y a modo de ejemplo, voy a nombrar solo algunos como, “el de Juan”, el niño enfermo, el cual nació con una enfermedad incurable.

Sus padres, devotos de la Virgen, lo llevaron al Santuario en Teror y oraron con fervor. Poco después, el niño comenzó a mejorar hasta recuperarse por completo, sin explicación médica. (todo ello perfectamente documentado)

Hay múltiples testimonios de personas que aseguran haber sanado de dolencias físicas o mentales tras encomendarse a la Virgen.

Durante tormentas que amenazaban con destruir cosechas, los isleños se encomendaron a la Virgen del Pino. En varias ocasiones, las lluvias cesaron de forma repentina o las cosechas se salvaron milagrosamente.

En épocas de epidemias o sequías, se organizaban peregrinaciones con la imagen de la Virgen, y muchos creían que su intervención ayudaba a aliviar el sufrimiento colectivo.

Se cuenta que, en noches de luna llena, algunos peregrinos han visto una figura femenina entre los árboles o han escuchado cantos celestiales cuando el viento se detiene.

Y como no; por importante, tenemos la salvación de morir ahogados a “los pasajeros terorenses que viajaban en el Valbanera en 1919” y a los que me referiré en otro artículo.

 Por cierto, quiero aprovechar esta ocasión de  hoy para “denunciar públicamente” que nuestro actual  Obispo de la Diócesis de Canarias, Monseñor Joés Mazuelos Pérezs y después de haberle pedido mi amigo el profesor universitario  José francisco  Fernández Belda, “Pepe Belda” por escrito, que le enviara la historia del Valbanera y la salvación de los terorenses pasajeros del mismo; que dicho sea de paso, al escuchársela relatar, le pareció extraordinaria, se ha olvidado durante tres años consecutivos,  de comentarla durante la homilía de la Misa el día del Pino, y  no sé,  a qué se debe ese “ olvido”

Yo creo que el amigo y “maestro Pepe Belda”, no debería insistir más, pero de mi propia cosecha y como estudiosos del tema sobre la tragedia del buque Valbanera, creo Sr. Obispo, y con todo el respeto del mundo se lo digo que, su “olvido continuado” ya me huele a “trapo quemado”, y con su actitud, le está haciendo un flaco favor a los devotos de la Virgen del Pino y a la Historia de Gran Canaria en general.

Aprovecho la ocasión para invitarlo, Sr. Obispo,  el próximo jueves día 10, que es el 107 aniversario del hundimiento del buque Valbanera , donde tantos canarios perecieron ahogados, a que acuda a escuchar nuestra conferencia anual al respecto , que impartiremos Juan José Sánchez Arma y yo mismo, en la Biblioteca Municipal de Valleseco a las 19.30 horas, donde además podrá adquirir el libro de mi autoría: ¡HABLA VALVANERA!, y que estoy seguro que lo ilustrará ampliamente, con rigor histórico como corresponde  sobre el triste acontecimiento y no como esas “novelas” basadas en la tragedia,  que hay publicadas y danzando por ahí, que no hacen otra cosas, mas que confundir al lector, con la verdadera historia del hundimiento.

Estos relatos referidos a la Virgen del Pino, aunque envueltos en misterio y tradición oral, han sido parte esencial de la fe popular canaria.

Si acudes hoy  8 de septiembre día de su festividad, podrás disfrutar además de la fiesta Canaria por antonomasia; procesión y ofrenda a la Virgen con los productos típicos de todos los pueblos de la Isla, música, bailes populares y mercadillos; donde entre otras cosas podrás degustar los famosos “chorizos de Teror” o los sabrosos dulces de la Monjas del convento de Teror , sin olvidarte del “vaso de Clipper” Jajajaja,  y además te puedo garantizar que en la plaza y bajo una sombrilla, te encontraras con el famoso baúl,  de madera, con  su “luz de carburo encendida” colgando, iluminando  a los también famosos turrones de “La Moyera,” elaborados en Gran Canaria, a base de almendra molida, miel, huevos y gofio.

Por cierto, y como curiosidad histórica, te apunto que estos famosos turrones, solo se elaboran en Gran Canaria, con una receta que data de finales del siglo XIX y que fue una familia de Arucas; los Yánez Rodríguez, los que fundaron la famosa marca con sus grandes letras en amarillo canario, sobre un fondo verde, y que desde entonces no faltan a una sola celebración de Nuestra Señora la Virgen del Pino, Patrona de Gran Canaria ni celebraciones que se hagan en el resto de pueblos y villas de la Isla

Llegados a esta altura del artículo, solo me resta gritar, … ¡VIVA LA VIRGEN DEL PINO!

Y animarte a que tercies “pál Pino de belingo, en   pirata o en coche di hora”; o si lo prefieres también puedes acercarte caminando, pero no te olvides de pagar la promesa que le hiciste el pasado de año, que esta Virgen, tiene una memoria de “Hamariguada canaria” y si no cumples, te las cobra seguro. Mira qué… ¡Casos se han dado!  Jajajaja

¡Qué cosas!

Julio César González Padrón. Marino Mercante y escritor

Un comentario

  1. Señor dice que no quiere usted avivar el pleito, pero es que no para de hacerlo. La Virgen del Pino fue proclamada patrona de Gran Canaria en 1607 (con su primera bajada a Las Palmas), no en 1914. En esta última fecha fue declarada patrona de la Diócesis Canariense. La Virgen del Pino no fue proclamada patrona antes sencillamente porque nunca tuvo la misma importancia y representatividad de la Candelaria que ya era la patrona de Canarias desde 1599. De hecho, la leyenda de la aparición en el pino, no aparece sino hasta el siglo XVII, ya que el acontecimiento de la aparición no recibe especial resonancia literaria durante el primer siglo y medio. Esto, al contrario de la Candelaria, que fue protagonista de obras monográficas desde el momento de la conquista de Tenerife. Por otro lado, nosotros, envida ninguna, más bien ustedes parece que tienen envidia de que la patrona de Canarias esté en Tenerife. Siento decirte que hasta el papa León XIV reconoció recientemente el patronazgo de la Candelaria sobre el archipiélago tras su visita a Canarias. Así que tiene que informarse mejor. Buenos días y disfrute del día de «SU» patrona, la Virgen del Pino.

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