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LA INTRAHISTORIA DEL PREGÓN DE HÉCTOR SUÁREZ EN MELENARA

El alcalde de Telde, Héctor Suárez, pregonó este jueves las fiestas de Melenara. Un acto pobre y sin apenas afluencia de público. Un evento cargado de escasos simpatizantes, más bien de asesores y poco más, alguna barriga agradecida y algún que otro despistado. La letanía de Suárez certificó que está en horas bajas y que su política local hace estragos. 

El vacío de la playa de Melenara, con la ausencia de importantes rostros de Coalición Canaria, Pablo Rodriguez, Juan Monzón, Marcelino Galindo o la mismísima Gloria Cabrera, demuestra el enfriamiento de su enganche con la ciudadanía. Estar al lado de Héctor Suárez en estos momentos es ser cómplices de su gestión, y como se anunció ya en este medio, es la estrategia que está usando Nueva Canarias.

De sus socios de Gobierno, Nueva Canarias y Más por Telde, no fue nadie, a excepción de Servando González que no le quedaba más remedio al ser concejal de Festejos. Del resto, nadie. Y es que Nueva Canarias tiene experiencia en el asunto y le preocupa más en estos momentos «hacer la cama» antes que visualizarse con el alcalde.

Un alcalde que algunos tachan de «gafado» y es que todo lo que toca «se viene al piso». Melenara es un ejemplo, en esta edición los vecinos de la playa empiezan a sufrir la política de Coalición Canaria.

Han comenzado con los chiringos, pero tiempo al tiempo, algún que otro detalle quedará por sorprender a los vecinos. Héctor Suárez sigue sin ver la realidad y pegado a asesores que le llevan «por el mal camino» político.

Parece el caballo de Atilas, «que por donde pasa no crece la hierba», y es que son tantos los afectados por sus políticas en tan poco tiempo que tendremos noticias de Héctor Suárez prácticamente todos los días.

Héctor Suárez quiere pasar a la historia como de «profesión pregonero», ya que ha realizado dos pregones en apenas 15 días, en dos meses de Gobierno. A este ritmo, si llega a los dos años de alcalde, habrá pregonado hasta las fiestas del Roque de Gando.

Un ejercicio de serenidad y humildad no le viene mal. De pisar firmemente y de no querer ser «el niño en el bautizo, el novio en la boda y el muerto en el entierro».

Más vale verdades firmes que verdades a medias. Es lo que ha ocurrido con los chiringos de Melenara, un baile de si pero no, y un no pero si, que ha mareado a presente y ausentes.

La reunión «in extremis» con los afectados a pocas horas del pregón, fuera para que «no le montarán un escándalo» mientras leía el pregón, porque las fiestas han comenzado y en la playa no hay ni un chiringo instalado.

Este viernes se celebra una Gala Drag Queen y los asistentes no podrán echarse ni un vaso de agua, porque no se han instalado y no lo harán hasta la próxima semana, si es que se produce.

Juan Carlos Ramírez Ruiz, colaborador de ONDA GUANCHE

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