viernes, 7 mayo, 2021

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“Apostando por el cambio real”

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La verdad, a ser sincera, tras la lectura del artículo: “Si queremos cambiar, empecemos por hacerlo distinto. Presidencias bicéfalas 2030”, de Mar Mas, existen diferentes aspectos que me han llamado muchísimo la atención, y es que, tal y como se aprecia en el mismo, uno de los aspectos básicos es que todo está tan conectado, que debemos trabajar en red para poder solventar las desigualdades, no sólo a nivel deportivo, sino en todos los ámbitos sociales.

Este artículo muestra la situación de patriarcado que se sigue viviendo en el mundo del deporte, tras más de veinte años de lucha, continúa la clara ausencia de la figura femenina en los niveles de presidencia, y por lo tanto la inexistencia de las aportaciones femeninas, enmudeciendo su implicación, sus deseos y necesidades…

Que la gestión deportiva no sea mixta, personalmente la entiendo como la mayor de las desigualdades, tanto a nivel económico, como social, cultural, etc… ya que hablamos de la raíz de todo proceso en donde la figura femenina, carece de representación.

Me cuestiono cuáles son los intereses tal vez políticos, económicos o sociales que no nos impulsan hacia el cambio, qué beneficios existen para continuar perpetuando dicha desigualdad.

La labor a través de los poderes públicos, es fundamental, es necesario que se potencie una igualdad de género real, en todos los aspectos, además del ámbito deportivo. Promover y facilitar la formación e involucración de la mujer en aquellos ámbitos de gestión deportiva, donde la figura femenina, pueda expresarse de manera libre y promover el deporte femenino, en igualdad.

Los poderes públicos, deben realizar su aportación, evitando contratos abusivos, donde se establezcan sueldos igualitarios sin distinción de sexo.

Eliminar cláusulas abusivas donde se especifican aspectos vinculados a la maternidad.

Exigir una mayor visibilidad de la mujer en el ámbito deportivo, con el uso de los medios de comunicación, dedicando el mismo tiempo y valor al deporte masculino como al femenino.

Denunciar y exigir igualdad de convenios, tal y como debe ser en cualquier ámbito laboral, no sólo a nivel deportivo.

Los poderes públicos deben asumir su responsabilidad y potenciar la igualdad, beneficiando a todos los ciudadanos y potenciándose como país ejemplarizante. Mostrando al mundo los beneficios en todos los ámbitos y aspectos: educativo, salud, turismo (el deporte es turismo), industria…

La paridad en cualquier ámbito, además del deportivo, creo que es una especie de red, todas estas gestiones darían paso a una mayor visualización e igualdad, por lo que aumentarían los patrocinadores y la posibilidad de muchas mujeres de llegar cada vez más lejos, en el mundo del deporte.

Y si la labor de los poderes públicos es fundamental, no es menos importante la de cada ciudadano, educando en valores igualitarios. Tanto las familias como la escuela, poseen un papel esencial en el avance hacia la igualdad. Podemos aportar nuestro granito de arena, potenciando el deporte de manera indiscriminada, incentivando al niño o a la niña a cualquier actividad deportiva, independientemente de si socialmente es un ejercicio relacionado con las chicas o con los chicos, como puede ser: el ballet, el fútbol, la natación sincronizada…

Fomentar el deporte independientemente del sexo, es salud.

Trabajar la igualdad en todos los aspectos desde la escuela y desde casa, nos ayudará a romper con las desigualdades.

Tal y como especifica el artículo, creo que es un reto difícil, pero no imposible.

Lorena Navarro Manzano, vecina de Telde y Maestra de Educación Especial, Infantil y Educación de Adultos