LA CARTA DEL DIRECTOR: SOBRES, SILENCIO Y UN ALCALDE ATRINCHERADO

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Lo verdaderamente escandaloso no es solo la denuncia. Lo insoportable es la respuesta. En el Pleno municipal de este viernes, Telde asistió a una escena ya demasiado conocida en la política local. Una acusación gravísima sobre la mesa y un alcalde incapaz de contestar lo único que importaba. La pregunta era directa, limpia, imposible de malinterpretar. ¿Se pagaron premios de la Gala Drag del Carnaval 2025 en sobres con dinero en metálico, sí o no? Y Juan Antonio Peña, una vez más, eligió el atajo del político acorralado, no responder, embarrar el terreno y señalar hacia atrás para no dar la cara en el presente.

Eso fue exactamente lo que ocurrió cuando Héctor Suárez llevó al Pleno la denuncia lanzada en el programa El Pulso, de Juan Santana en Onda Guanche, por Aran Armas, presidente del Colectivo Drag en Gran Canaria, Drag Equinox. Lo denunciado no era un chisme de pasillo ni una rencilla de carnaval. Era una acusación demoledora, que los premios de la Gala Drag del pasado año se pagaron seis meses tarde y se entregaron en sobres con dinero en efectivo.

No estamos hablando de una irregularidad menor. Estamos hablando, presuntamente, de una práctica incompatible con cualquier administración seria, limpia y sometida a control. Dinero público, premios municipales, pagos en metálico, sobres, retrasos de medio año. Cada palabra empeora la anterior. Cada silencio del alcalde agrava la sospecha.

Y frente a eso, Peña no aclaró nada

Ni negó de forma tajante la existencia de esos sobres. Ni explicó el procedimiento seguido. Ni exhibió expediente alguno. Ni detalló quién autorizó qué. Ni aportó un solo dato para desmontar una denuncia que, de ser falsa, debería haber sido desmentida en el acto y con absoluta contundencia. En vez de eso, optó por la vieja táctica del dirigente que no tiene defensa sólida: el “y tú más”, el retrovisor, la huida hacia el pasado, el barro como coartada. Es una respuesta miserable desde el punto de vista político. Y peligrosísima desde el punto de vista institucional.

Porque cuando un alcalde no responde con claridad a una acusación de esta naturaleza, no se protege, se delata políticamente. No despeja dudas, las multiplica. No fortalece la confianza pública, la revienta. Eludir una respuesta ante una posible gestión opaca del dinero público no es una travesura dialéctica. Es una forma de despreciar a la ciudadanía.

Conviene recordarlo con toda crudeza, el Ayuntamiento no es una ‘Peña’ de amigos, ni una caja de favores, ni una verbena sin reglas. Es una institución obligada a rendir cuentas hasta el último céntimo. Y si alguien denuncia que hubo pagos en sobres y en efectivo, la obligación del gobierno no es ofenderse ni buscar refugio en los pecados ajenos. La obligación del gobierno es enseñar papeles, abrir expedientes, dar nombres y explicar procedimientos. Así funciona una democracia decente. Así funciona una administración limpia. Así debería funcionar Telde.

Pero Telde lleva demasiado tiempo atrapada en una política de reflejos cutres, de evasivas de saldo y de dirigentes que creen que gobernar consiste en sobrevivir a la pregunta, no en responderla. Peña ha vuelto a confirmar ese modelo, mucha escenografía, mucha indignación selectiva y una alarmante alergia a la transparencia cuando el foco apunta a su propia gestión.

Y aquí ya no basta con decir que “se investigará” o que “no hay que hacer ruido”. Aquí hace falta una explicación inmediata y completa. Hace falta saber si existieron esos pagos, cómo se hicieron, con qué cobertura administrativa, con qué fiscalización y bajo la autorización de quién. Hace falta determinar responsabilidades políticas, y si corresponde, también administrativas. Hace falta poner luz donde ahora mismo solo hay sombras.

Porque si la denuncia es falsa, hay que desmontarla con documentos y de forma fulminante. Pero si tiene base, estaríamos ante un escándalo mayúsculo que nadie puede intentar tapar con tacticismo de cuarta división. Lo intolerable no es solo la sospecha del sobre. Lo intolerable es el hedor a impunidad que desprende la falta de respuesta.

Telde no necesita un alcalde que se enfade cuando le preguntan. Necesita un alcalde que conteste. Y cuando ni siquiera eso ocurre, lo que queda no es gestión, es un búnker.

Florentino López Castro, formado en periodismo por la Universidad Internacional Isabel I de Castilla y es director de ONDA GUANCHE

 

LA CARTA DEL DIRECTOR: «ALEJANDRO RAMOS (PSOE) RETRATA A IVÁN SÁNCHEZ (PP) Y LO DEJA COMO LA COPIA BARATA DE VOX»

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Hay plenos en los que se discute política y hay otros en los que, directamente, se reparte realidad a domicilio. El último celebrado en Telde dejó una escena de esas que duelen más por certeras que por estridentes. Alejandro Ramos cogió la intervención de Iván Sánchez, la agitó un poco y la devolvió convertida en un retrato demoledor de su inconsistencia política. Y lo peor para el edil del PP no fue la contundencia de la respuesta, sino la sensación de que Ramos dijo en voz alta lo que muchos llevan tiempo pensando.

La frase ya forma parte de ese pequeño catálogo de golpes plenarios que resumen una carrera política entera en una sola línea: “Usted ha pasado del naranja al azul y al verde sin ponerse rojo”. No fue solo una ocurrencia brillante. Fue una definición. Una radiografía. Porque lo que Ramos vino a señalar, sin anestesia, es que Iván Sánchez parece haberse abonado al cambalache ideológico permanente, saltando de sigla en sigla, de tono en tono y de postura en postura con una facilidad pasmosa, pero sin que jamás se le conozca una convicción firme. Y ahí está el verdadero ridículo. No en la réplica ingeniosa, sino en el hecho de que encaja demasiado bien.

Porque si algo dejó claro Alejandro Ramos es que el problema del PP local no es solo que se haya escorado a la derecha, sino que además lo hace con torpeza, con ansiedad y con una evidente falta de autenticidad. Cuando le soltó que «Vox es la Coca-Cola y ellos la Pepsi», lo dejó políticamente desnudo. Más claro, imposible. El PP de Iván Sánchez ya ni siquiera lidera su propio espacio ideológico, sino que se limita a imitar, mal y tarde, el discurso bronco, simplón y crispador de la ultraderecha. Una copia de la copia. Un sucedáneo. Un producto de marca blanca intentando parecerse al original.

Y eso es exactamente lo que Alejandro Ramos le echó en cara. Por mucho que quiera competir en el mercado del miedo, del rechazo al inmigrante, de la frase gruesa y del vídeo para redes, nunca va a ser el referente de ese terreno, porque ese papel ya lo ocupan otros con bastante más desparpajo y menos complejos. En otras palabras, Iván Sánchez no solo pierde el debate, sino que pierde incluso el papel que intenta representar.

Lo más demoledor de la intervención socialista fue que no se quedó en el chascarrillo ni en la superioridad verbal. Ramos hizo algo peor para su adversario, le atribuyó una estrategia miserable. Vino a decir que a ciertos sectores de la derecha no les interesa debatir de verdad sobre inmigración, derechos o dignidad humana, sino fabricar clips, agitar prejuicios y alimentar el relato del odio. Es decir, usar a los más vulnerables como arma política. Y en ese marco, Iván Sánchez quedó retratado como un actor secundario de una función ajena, intentando sobreactuar en un escenario que ni domina ni controla.

La imagen que salió del pleno fue devastadora para el edil popular, un político que quiso señalar la supuesta ausencia del PSOE y terminó regalándole a Alejandro Ramos el momento más potente de la sesión. Entró buscando marcar perfil y salió marcado. Quiso hacerse el incisivo y acabó ejerciendo de sparring involuntario. Intentó fiscalizar al rival y terminó convertido en ejemplo de lo que ocurre cuando un dirigente habla más pendiente de la foto que de las ideas.

Porque esa es otra de las claves del bofetón político que recibió, Ramos dejó caer que a algunos no les importa el fondo de las mociones, sino el recorte de vídeo, el titular fácil y la gasolina para redes sociales. Y cuesta no ver ahí una descripción bastante ajustada de cierta política actual, mucho postureo, mucha sobreactuación, mucho guiño a la parroquia digital y muy poca solvencia real. Mucho ruido, poca sustancia.

Mientras tanto, Alejandro Ramos, con todos los matices que se le quieran discutir, salió del pleno con algo que Iván Sánchez no logró exhibir, una posición reconocible, una idea clara y una capacidad de confrontar sin esconderse detrás de tecnicismos vacíos. Se podrá estar de acuerdo o no con su visión sobre inmigración, pero al menos defendió una postura política con contenido, mientras el otro parecía más preocupado por parecer duro que por ser serio.

En el fondo, lo que ocurrió en ese pleno fue bastante simple, Alejandro Ramos le sacó los colores a Iván Sánchez sin que este pudiera replicar con la misma altura. Lo dejó como un político en tránsito permanente, sin personalidad propia, a remolque de Vox y atrapado en una caricatura de sí mismo. Y eso, en política, es letal. Porque hay golpes de efecto que se olvidan al día siguiente, pero hay otros que se quedan pegados como una etiqueta difícil de arrancar.

Iván Sánchez quiso jugar a ser algo que no es y Alejandro Ramos se encargó de recordárselo delante de todos. Con ironía, con dureza y con una precisión que dolió precisamente porque parecía verdad.

Florentino López Castro, formado en periodismo por la Universidad Internacional Isabel I de Castilla y es director de ONDA GUANCHE

 

«CUANDO LA POLÍTICA USA A LOS NIÑOS, PIERDE LA CIUDAD»

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En una ciudad como Telde con tantas urgencias reales (infraestructuras escolares que se caen a trozos, patios sin sombra, goteras, baños que no dan abasto), resulta difícil entender que parte del foco público se desplace una y otra vez hacia lo mismo: la exposición de menores en la comunicación política.

La última escenografía la encontramos con la visita de un grupo de 6º de Primaria del CEIP Marpequeña, que recorrieron diferentes dependencias municipales de la mano, como no, del alcalde de Telde, Juan Antonio Peña. El problema aparece cuando esa presencia se convierte en una rutina de fotos, publicaciones y gestos “de cercanía” que, lejos de proteger a los niños, los coloca como fondo de escenario en una estrategia de imagen.

En el Pleno municipal del 26 de abril de 2024 quedó reflejado con un ruego dirigido al alcalde Juan Antonio Peña por parte de la concejala Pilar Mesa, para que “deje a los menores… vivir tranquilos y en paz”, acompañado de la lectura de un mensaje atribuido a una institución educativa. “Los espacios educativos se deben mantener al margen de acciones de proselitismo político” y que no debe involucrarse a los menores en ninguna causa política ni ideológica.

Que un debate así llegue al Pleno ya es significativo. Porque no estamos ante una queja menor o una polémica de redes. Estamos ante una cuestión de límites. Los centros escolares son espacios de aprendizaje y cuidado, no el decorado ideal para reforzar una marca personal ni un perfil institucional con imágenes emotivas.

La imagen de un menor es un dato personal y su difusión exige garantías. La Agencia Española de Protección de Datos lo explica de forma clara: “Publicar imágenes de alumnado en redes por parte de centros educativos requiere consentimiento inequívoco e información previa sobre finalidad, dónde se publicará, quién tendrá acceso, etc”. Traslademos esto al Ayuntamiento de Telde y su gabinete de prensa que expone a los niños como trofeos durante sus visitas institucionales.

Cercanía no es invadir el espacio de los niños

Se ha defendido muchas veces que estas imágenes “acercan la política” a los jóvenes. Pero la cercanía no puede ser una excusa para cruzar una línea básica. Los niños no son un recurso comunicativo. No están ahí para legitimar a un gobierno con sonrisas, abrazos o visitas “simpáticas”. Están para estudiar, para jugar, para sentirse seguros. La presencia repetida del alcalde en entornos escolares, con publicaciones y exposición de menores, se parece demasiado a propaganda. ¿Por qué hace falta poner a los niños por delante del mensaje? ¿Por qué no comunicar con fotografías del estado del centro, de los técnicos, de las obras, de los documentos de compromiso, de las reuniones con el AMPA o el equipo directivo? ¿Por qué no proteger el rostro, la identidad y la tranquilidad de los menores como norma, y no como excepción?

La política municipal se gana con mantenimiento, con gestión y con transparencia. No con “momentos” de redes. Los niños tienen derecho a vivir su escuela sin convertirse en contenido. Y Telde tiene derecho a un liderazgo que entienda algo básico, la infancia se protege, no se utiliza. La actitud del alcalde de Telde con los niños y los centros escolares es reprobable, cuando se meten menores en el mensaje, el impacto es inmediato. Una foto con niños vende cercanía. Una foto con niños “humaniza”. Una foto con niños tapa, a veces, el resto de carencias.

Aquí hay un detalle que a veces se olvida. La imagen de un menor no es un adorno, es un tema serio. No es “ay qué bonito, qué sonrisa, qué bien queda”. Es identidad, es privacidad, es seguridad. Y además es sentido común. Por eso cuesta entender que, a estas alturas, siga habiendo tanta alegría con publicar imágenes de menores, como si no pasara nada. Pasa. Y mucho. Porque lo que hoy es una foto en una red social mañana puede acabar circulando por sitios que ni te imaginas.

Otra frase típica es que “el alcalde es cercano”, pero cercano no significa invadir espacios que deberían estar súper protegidos. Los colegios no son un plató. No son una campaña. No son un escenario donde un adulto con poder pueda entrar y salir marcando la agenda comunicativa. Los coles son, sobre todo, un lugar donde se debe respirar tranquilidad. Y cualquier cosa que suene a propaganda, a postureo o a protagonismo… sobra. La sensación es que se busca más el “momento” que el resultado, es como si te dijeran: “Mira qué bien lo hacemos”, mientras tú ves que el problema sigue ahí.

Si Peña quiere demostrar que le importan los centros escolares, que lo haga como se demuestra de verdad, con obras, con mantenimiento, con recursos, con seguimiento, con transparencia. Telde necesita gestión, no “momentos”. Y lo que los niños necesitan es escuela, no propaganda.

Florentino López Castro, formado en periodismo por la Universidad Internacional Isabel I de Castilla y es director de ONDA GUANCHE

LA CARTA DEL DIRECTOR: «REBELIÓN EN LA GRANJA»

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El clan familiar que gobierna Telde ha entrado en pánico. El mundo rosa de hace unos meses se torna gris y lleno de peligros para las atormentadas cabezas pensantes de esa formación semi marginal. La caza de brujas ha empezado y no parece tener fin. Nadie se fía de nadie, todos son sospechosos de algo. La criba iniciada con los ceses del asesor David Medina y el jefe de gabinete, Ángel García, ha oficializado algo que se intuía hace tiempo. Ciuca está en guerra civil.

El medio oficial del grupúsculo y manejado a su antojo por los ‘king brothers’ está desatado disparando sin criterio a todo lo que se mueve. El propio alcalde recibe estopa, pero también su entorno más estrecho (laboral y personal). Algo va mal en el camarote de los hermanos Max, tanto, que la única defensa inquebrantable que le queda a Peña, es la web financiada por Gestel (le va en el sueldo).

Desde que Daniel Reyes adelantara por la derecha y se hiciera con la presidencia dinástica del partido (en otra jugada diabólica con el sello de su progenitor), dejando con un palmo a Peña, las cosas han ido de mal en peor. En el partido ya no hay un mando único ‘grande y libre’, ahora hay facciones: ‘Peñistas’ o ‘Reyistas’.

Peña se lo ha creído, ya no camina, levita por las calles de San Gregorio como si fuera el Papa besando a ancianas y niños por doquier mientras la plebe lo aclama. No le tose nadie, ni en su partido (donde le han cogido miedo), ni en el gobierno, donde aplican aquello de Churchil de “cuerpo a tierra que vienen los nuestros” a ver si pasan desapercibidos.

Tal vez los cantos de sirena de Teodoro Sosa y Pablo Rodríguez han embriagado aun más a nuestro alcalde ‘superstar’ situándolo por encima del bien y del mal. Con este escenario es fácil prever que a la vuelta de las vacaciones van a seguir rodando cabezas en el entorno ciuquero, donde todo sea dicho de paso, la vagancia e ineptitud ha sido la norma.

Ciuca es un partido de oposición, no sabe gobernar, lo ha demostrado en todas las ocasiones que ha tocado poder y  ahora se están matando entre ellos. La inexistente oposición de Telde está de suerte.

Florentino López Castro, formado en periodismo por la Universidad Internacional Isabel I de Castilla y es director de ONDA GUANCHE / Imagen: Canarias7

 

LA CARTA DEL DIRECTOR: «JOSÉ LUIS MACÍAS, EL PORTAVOZ DEL PUEBLO»

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Más allá de protocolos, títulos orgánicos y las rígidas normas internas de Nueva Canarias, José Luis Macías ha logrado algo que pocos miembros de su partido consiguieron: convertirse en un verdadero símbolo de humanidad, empatía y cercanía con la gente.

Con profundas raíces sociales, Macías ha ido progresando humildemente en su partido en el que se inició como simple militante, estar en los primeros puestos de las últimas candidaturas electorales, ser presidente, concejal y ahora portavoz de Nueva Canarias en el Ayuntamiento de Telde. Todo esto no lo ha logrado solamente por su gran capacidad política, sino también por su calidez y naturalidad para empatizar con la gente común.

Su cercanía con las causas sociales, su presencia en actos solidarios, su compromiso con los vecinos y su lucha contra las antiguas fobias de su organización lo muestran como una persona real y como alguien que utiliza la política para dar voz a los que no la tienen.

Macías continúa fortaleciendo vínculos con la gente gracias a su calidez, cercanía y su labor solidaria. Su servicio hacia los demás ayuda a que otros dejen de ser indiferentes. Ha recuperado para Nueva Canarias Telde la libertad, la independencia y la pluralidad perdida. Es aperturista, rompe vetos, censuras y prejuicios pasados. Aglutina, suma y no excluye. La necesaria purga postelectoral la devuelve al germen original que solo conoció éxitos, su génesis. 

El joven José Luis Macías da un paso al frente para reconducir una organización castigada electoralmente. NC se había convertido en un partido renqueante que deambulaba los últimos años por la ciudad sin rumbo fijo. Había perdido el contacto con la ciudadanía y su masa electoral se ha reducido a cuatro concejales desorientados y exhaustos. Macías es el responsable de pilotar un proceso harto delicado, pero necesario para reconciliarse con las urnas.

Es normal que su paso adelante genere tanta sorpresa, expectación y preocupación. Macías es un municipalista de grandes habilidades negociadoras y firmes convicciones demócratas, resuelto a hacer de Telde una ciudad mejor. Su misión principal es completar la construcción de un partido bien estructurado y fuertemente arraigado a la sociedad. Macías representa el renacimiento, la posibilidad de reinventarse y resurgir de una situación desfavorable que ya no representaba la mejor alternativa. 

Con Macías al frente de NC Telde se han asumido los errores y cumplido el tiempo de reflexión, se mira al futuro con optimismo y buena prueba de ello es la apertura informativa que es una de las primeras y más brillante medida llevada cabo por la nueva ejecutiva.

José Luis Macías, ha logrado invertir en pocos meses la dinámica apoltronada y sumisa de Nueva Canarias en la ciudad. Está pagando un elevado (pero necesario coste), siendo objeto de descrédito por parte de voceros y escribientes postulados otrora como “amigos” de la causa, porque bajo su impuesto mediático, más que ayudar, éstos aventajados a mayor gloria informativa de la ciudad, intentan cercenar conscientemente su crecimiento en NC. A pesar de sus miserables esfuerzos para que Macías no alcanzara notoriedad, hoy se dan de bruces con la cruda realidad.

Sin duda, es el mejor representante para dar voz a Nueva Canarias en el salón de plenos, ya que por encima de ideologías políticas, es el portavoz del pueblo.

Florentino López Castro, formado en periodismo por la Universidad Internacional Isabel I de Castilla y es director de ONDA GUANCHE

LA CARTA DEL DIRECTOR: «LA MARCHA DE SERGIO RAMOS DEJA AL GOBIERNO DE TELDE MUCHO MÁS DÉBIL Y AL PP LOCAL MÁS PERDIDO QUE EL BARCO DEL ARROZ»

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El hasta hace unos días senador, vicealcalde de Telde y presidente local del Partido Popular, Sergio Ramos (PP), dejó la política. Renunció a su acta como concejal y también como senador por Gran Canaria, una decisión que adoptó por motivos de salud. Solo alguien que ama a su partido y tiene un concepto muy alto de la vocación de servicio público, es capaz de asumir una determinación como la de Sergio Ramos en Telde. Su paso ha sido tan generoso con su partido como como en lo personal, todo esfuerzo por estar saludable de cuerpo y mente, es poco.

Su marcha deja un vacío irreparable en el gobierno local y en su partido. En tiempo récord pulverizó todos los registros de la hasta entonces anodina política local. Firme y decidido transmitió la fuerza necesaria, pero también cercanía, serenidad e inteligencia, para sacar al PP de Telde el ostracismo absoluto recuperando la unidad perdida de los suyos. Sergio se reinventó cada día imprimiendo un estilo muy personal a la política ejerciendo un magnetismo innegable. Su valía personal y profesional está contrastada además por su brillante trayectoria nacional a la que ahora también renuncia.

Su llegada supuso la renovación del espectro político de la ciudad, la única cara nueva, el único proyecto fresco y transgresor de verdad. Alguien joven y preparado que insufló energía positiva al sufrido electorado que tuvo que volver a elegir entre las mismas propuestas agotadas de años anteriores defendidas por las mismas personas. Con él, algo había cambiado en la política de Telde.

MALOS AUGURIOS

Sin embargo, las dos veces que el PP gobernó con CIUCA en Telde terminaron mal para los populares. En el pacto 2003-2007, medio PP fue detenido por la trama corrupta del ‘caso Faycán’ que dio la vuelta a España. En la etapa 2011-2015, la CIUCA de Guillermo Reyes rompió el pacto a mitad de mandato y le hizo la vida imposible a Mari Carmen Castellano (alcaldesa entonces), infierno que le provocó un siniestro total en las urnas en 2015. El presente periodo de 2023-2027, era la tercera ocasión que el PP se embarcaba en un gobierno con CIUCA, pero ahora incluso con más riesgos, ya que la Alcaldía la ostentaba el partido de los hermanos Reyes (con lo que eso supone). Ya advierte el refrán de que no hay dos sin tres.

Con estos precedentes históricos y la deriva desde el primer minuto del actual pacto de gobierno que nació muerto, Sergio Ramos mostró una actitud poco inteligente, e incomprensible. Solo así se puede entender que fuera colaborador necesario como actor secundario del ‘guirigay’ en el que se ha convertido la gobernabilidad de la ciudad.

Sergio fue perdiendo los papeles en los Plenos recibiendo denuncias públicas y unánimes por comportamientos machistas y misóginos por parte de las concejalas de la oposición. Algo gravísimo en los tiempos que corren, intolerable e inmoral. Además, transigió con el vulgar transfuguismo auspiciado por el alcalde. Sergio pasaba demasiado tiempo en sus redes sociales con cuestiones nacionales y acudiendo a cuantos más medios de comunicación, mejor, pero de Telde hablaba poco…

Sergio Ramos estaba mal asesorado. Probablemente, porque los asesores que tenía, en algunos casos son muy mayores, y en otros les importa un pimiento el PP (unos vienen de CC, otros de Ciudadanos, algunos llevaban años sin aparecer por la sede…). Tampoco le ayudaban mucho los concejales de su partido que le acompañaban en el gobierno, porque ocurre algo parecido. Alguien le tuvo que advertir (parece que no lo quería ver), que había asuntos turbios muy cerca de él que pronto estarán en los juzgados. El municipalismo es otra cosa y era demasiado pronto para la pesada mochila que ya cargaba.

HONESTIDAD Y HONRADEZ

Dimitir en política no es nada habitual. Eso habla de la honestidad y honradez de Sergio, una persona que ocupaba cargos muy importantes pero que ha priorizado su salud y su familia a todo lo demás. Demuestra responsabilidad al asumir las consecuencias de sus acciones y que se toma en serio su trabajo. Eso solo lo hace una persona honesta y transparente que además deja el camino libre para que otra persona ocupe su lugar respetando el proceso democrático y permitiendo que la voluntad del pueblo se exprese mostrando respeto hacia la ciudadanía y las instituciones.

Con su marcha el gobierno de Telde es mucho más débil. Con su adiós, el Partido Popular de Telde vuelve a estar más perdido que el barco del arroz. 

Florentino López Castro, formado en periodismo por la Universidad Internacional Isabel I de Castilla y es director de ONDA GUANCHE

LA CARTA DEL DIRECTOR: «TELDE A EVITAR EL BLOQUEO POLÍTICO TOTAL»

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La incompetencia manifiesta del gobierno local de Telde y el escaso margen de maniobra de la oposición para revertir la situación, arrojan un escenario completamente endiablado. Tras el fiasco y retroceso que ha supuesto Juan Antonio Peña como alcalde, era inevitable que se hablara de posibles cambios para esquivar la catarsis de la ciudad, abriendo así un periodo de negociaciones complicado, intenso y enrevesado, pero no imposible. Una partida de ajedrez que puede durar semanas, meses… y que terminará o no.

Juan Antonio Peña sabe que no tiene un gobierno estable, que los inversores no quieren ni oír hablar de Telde en estas condiciones, que no trata con nadie serio en un salón de Plenos (del que solo tiene 7 de 27 concejales) y que, además, quiere silenciar a medios de comunicación que no le son agradables. Motivos para preocuparse tiene. ¿Con quién habla de política Peña? o peor aún ¿Quién habla de política con el todavía alcalde de Telde?

La oposición le supera ampliamente en preparación y en breve también podría hacerlo en número (pasando antes por el necesario acuerdo). Tal vez no sea lo mejor para Telde, pero si lo menos malo. Nos encontramos en la antesala de una situación de bloqueo que hace necesario apelar a los valores democráticos y generosidad política de los actores llamados a revertirla. Es obligado el entendimiento, estamos sin gobierno hace más de un año y parece obvio que esto no puede ser bueno para la ciudad. Tanto por la falta de dirección en los asuntos cotidianos, como por la paralización de muchos proyectos, la incertidumbre económica que genera y la magnitud de los retos que tenemos sobre la mesa.

La realidad es que a Telde han vuelto los años del plomo. Medios de difamación comprados, crispación, judicialización, señalamientos, insultos, vejaciones, persecuciones, delincuentes condenados por la justicia cobrando dinero público a través de Gestel (mientras campan a sus anchas por dependencias municipales) y un largo etcétera de comportamientos mafiosos, son, lamentablemente, una constante. En poco más de un año, el retroceso sociocultural y económico es alarmante, y lo peor está por llegar. Los que creímos y apostamos por un cambio de ciclo político en la ciudad nunca pensamos encontrarnos con un escenario tan desolador, frustrante y aberrante como el actual. Desde luego, salimos de Guatemala para meternos en ‘Guatepeor’.

Del alcalde, Juan Antonio Peña (CIUCA), ya sabíamos desde siempre que era una persona débil manejada por los líderes de su partido. Lo que nunca pensamos es que no tuviera participación alguna en las decisiones que toman por él. Eso explicaría la tensión política inusitada que sufre la ciudad. Gobiernan los mismos que nos hicieron sufrir los peores años de la historia -entre 2003 a 2007- manchando a Telde con situaciones nada democráticas que solo buscan alimentar sus intereses. Es evidente que las personas honradas molestan. No son cómodas, no las quieren. En definitiva, tenemos los políticos que tenemos, y probablemente no mucho peores que la sociedad de donde surgen, pero nos queda la opción de mejorar las reglas y exigir su cumplimiento.

Cierto es que los partidos políticos, al arrancar cualquier negociación, plantean inicialmente escenarios de máximos para luego ir rebajando en sus condiciones. No hay que perder la confianza en que todo cristalice porque cualquier escenario alternativo al actual será mejor para la ciudad. Lo contrario nos aboca a un bloqueo político total.

Florentino López Castro, formado en periodismo por la Universidad Internacional Isabel I de Castilla y director de ONDA GUANCHE

LA CARTA DEL DIRECTOR: «EN TELDE LOS TIEMPOS NO LOS MARCA EL GOBIERNO, LOS MARCA LA OPOSICIÓN»

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La marabunta se ha puesto muy nerviosa. Ha bastado una simple rueda de prensa de la oposición para que los frágiles anclajes del gobierno de Telde se hagan añicos. La contundencia del mensaje trasladado por los líderes de PSOE, NC y CC a la opinión pública es alarmante, la parálisis administrativa es una realidad cuando no se ha cumplido ni un año de mandato.

Descubrimos aterrorizados como además de la presunta corrupción que sacude a Gestel con pagos sin control para beneficiar a determinados amigos, se tramita paralelamente el abono de facturas que llevaban décadas en los cajones con informes negativos para la defensa jurídica del presidente de CIUCA, Guillermo Reyes.

Refrendamos algo que ya conocíamos, como en 2003, se persigue, coacciona, amenaza e insulta a los que piensan diferente. Que el alcalde, Juan Antonio Peña, no es más que una triste marioneta en manos de personas no electas que son las que realmente manejan Telde y que más pronto que tarde, nos volverán a meter en un nuevo ‘caso Faycán’.  

El único logro del gobierno es haber unificado a la oposición revitalizando a un Héctor Suárez que querían defenestrado (pero al que han empoderado), propiciando además la normalización de las relaciones PSOE-NC en Telde. Con estos movimientos, tampoco hay que ser politólogo para prever una próxima mayoría de gobierno progresista en la ciudad. Sólo queda despejar la incógnita del cuándo. 

Lo más importante de la rueda de prensa del pasado martes no fue lo que se dijo, pero se vio. Que se lo tomen con calma los que sufren con la libertad de expresión porque vendrán más comparecencias informativas para marcar la hoja de ruta de la ciudad, porque, en Telde los tiempos no los marca el gobierno, los marca la oposición.

Florentino López Castro, formado en periodismo por la Universidad Internacional Isabel I de Castilla y director de ONDA GUANCHE

LA CARTA DEL DIRECTOR: LA NUEVA CANARIAS QUE LLEGA A TELDE

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Recupera la libertad, la independencia y la pluralidad perdida. Es aperturista, rompe vetos, censuras y prejuicios pasados. Aglutina, suma y no excluye. La necesaria purga postelectoral la devuelve al germen original que solo conoció éxitos, su génesis.  La inclusión del mejor sin discusión (Paco Santiago), es garante de calidad sin importar el lugar que ocupe. Un acierto sin fisuras.

El joven José Luis Macías da un paso al frente para reconducir una organización castigada electoralmente. NC se había convertido en un partido renqueante que deambulaba los últimos años por la ciudad sin rumbo fijo. Había perdido el contacto con la ciudadanía y su masa electoral se ha reducido a cuatro concejales desorientados y exhaustos. Macías será el responsable de pilotar un proceso harto delicado, pero necesario para reconciliarse con las urnas.

Es normal que su paso adelante genere tanta sorpresa, expectación y preocupación. Macías es un municipalista de grandes habilidades negociadoras y firmes convicciones demócratas, resuelto a hacer de Telde una ciudad mejor. Sin embargo, son tiempos plagados de dificultades para NC y necesitará combinar con éxito, audacia y diálogo, para aunar todos los sectores políticos involucrados en su organización activando un proceso orgánico que parta de las bases hasta volver alcanzar una máquina electoral imparable.

Su misión principal es completar la construcción de un partido bien estructurado y fuertemente arraigado a la sociedad. Macías representa el renacimiento, la posibilidad de reinventarse y resurgir, quizás no de las cenizas, pero sí de una situación desfavorable que ya no representaba la mejor alternativa. Su ‘bautizo’ como presidente no ha pasado desapercibido, buena señal. No le perdonan (los mediocres), su línea aperturista, la llegada de nuevos militantes y simpatizantes de su mano al partido, su cercanía con todos los medios de comunicación, pero, sobre todo, su capacidad para acabar con el inmovilismo de su organización. Los votos están en la calle y hay que ir a por ellos.

Macías (como la mayoría de la militancia que lo encumbró como alternativa), trata de recomponer el viejo sueño del mayoritario nacionalismo de NC durmiente, o disperso en la ciudad, pensando que otra forma de hacer política es posible, real y se puede alcanzar. Entendió pronto que, siguiendo el sendero de la tradición, su partido no volvería en décadas al gobierno local. Cambiar 10 años de historia no es tarea fácil. Menos aún en NC. Tanto tiempo de debilidad y mediocridad mal disimulada, es un lastre para cualquier político con un mínimo de credibilidad.

Sin embargo, José Luis Macías, ha logrado invertir en pocos meses, la dinámica apoltronada y sumisa de Nueva Canarias en la ciudad. Está pagando un elevado (pero necesario coste), siendo objeto de descrédito por parte de voceros y escribientes postulados otrora como “amigos” de la causa, porque bajo su impuesto mediático, más que ayudar, éstos aventajados a mayor gloria informativa de la ciudad, intentan cercenar conscientemente su crecimiento en NC. A pesar de sus miserables esfuerzos para que Macías no alcanzara notoriedad, hoy se dan de bruces con la cruda realidad.

José Luis cuenta con un grupo de hombres y mujeres sobradamente preparados. Ha tenido que purgar, porque no eran todos los que estaban, ni estaban todos los que eran, pero va alcanzando la NC soñada: Libre, independiente y capaz. Sacar el partido del zulo donde estaba metido, ya es un primer objetivo que tiene cumplido. Abrir Nueva Canarias a los medios de comunicación sin distinción y tratarlos a todos por igual sin prebendas ni favoritismos es otro logro de su corta gestión. Recuperar la autonomía perdida tras un largo letargo, es otro sello de su administración… los que lo conocen aseguran que todavía queda por venir lo mejor.

Los simpatizantes de Nueva Canarias Telde están de enhorabuena. Su líder emergente José Luis Macías, tiene muy vivo el recuerdo de los años de mayorías absolutas de su idolatrado Paco Santiago. Sabe cual es el camino y ya ha empezado a andar.

Florentino López Castro, formado en periodismo por la Universidad Internacional Isabel I de Castilla y es director de ONDA GUANCHE

LA CARTA DEL DIRECTOR: «SERGIO RAMOS (PP) BÁJATE DEL AVIÓN, PIDE PERDÓN Y RECTIFICA»

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Las dos veces que el PP gobernó con CIUCA en Telde terminaron mal para los populares. En el pacto 2003-2007, medio PP fue detenido por la trama corrupta del ‘caso Faycán’ que dio la vuelta a España. En la etapa 2011-2015, la CIUCA de Guillermo Reyes rompió el pacto a mitad de mandato y le hizo la vida imposible a Mari Carmen Castellano (alcaldesa entonces), infierno que le provocó un siniestro total en las urnas en 2015. El presente periodo de 2023-2027, es la tercera ocasión que el PP se embarca en un gobierno con CIUCA, pero ahora incluso con más riesgos, ya que la Alcaldía la ostenta el partido de los hermanos Reyes (con lo que eso supone). Ya advierte el refrán de que no hay dos sin tres.

Con estos precedentes históricos y la deriva desde el primer minuto del actual pacto de gobierno que nació muerto al incluir en él a Juan Martel y Juan Francisco Artiles (entre otros condicionantes), Sergio Ramos está mostrando una actitud poco inteligente y comprensible. El Vicealcalde se tiene que bajar del avión (está más tiempo en Madrid como Senador que en Telde), a pesar de que achacaba precisamente eso a Carmen Hernández (en su caso, en el Parlamento de Tenerife). El ‘jet lag’ parece afectarle, solo así se puede entender que sea colaborador necesario como actor secundario en el ‘guirigay’ en el que se va tornando la gobernabilidad de la ciudad.

Sergio está perdiendo los papeles en los Plenos recibiendo denuncias públicas y unánimes por comportamientos machistas y misóginos por parte de las concejalas de la oposición. Algo gravísimo en los tiempos que corren, intolerable e inmoral. Además, transige con el vulgar transfuguismo auspiciado por el Alcalde, a pesar de que su partido en Madrid firmó el pacto antitransfuguismo, convirtiendo al gobierno del que él forma parte, en un ‘gobierno Frankenstein’, como su partido denomina al gobierno de Pedro Sánchez porque “quiere romper España” pactando con independentistas y demás fauna (según dicen)… ¿Quiere romper Sergio Telde en la misma proporción? Se tiene que bajar del avión como exige a Sánchez que se baje del Falcon para que pueda ver una realidad que por momentos le supera.

Sergio pasa demasiado tiempo en sus redes sociales con cuestiones nacionales y acudiendo a cuantos más medios de comunicación, mejor, pero de Telde habla poco. Precisamente, en sus redes nos presenta a Juan Martel como a un “trabajador incansable” obviando que estuvo meses cobrando sin pegar un sello al principio del mandato hasta que traicionaron a Héctor Suárez. Estas cosas restan credibilidad.

Alguien tiene que ayudar a Sergio, está mal asesorado. Probablemente, porque los asesores que tiene, en algunos casos son muy mayores, y en otros les importa un pimiento el PP (unos vienen de CC, otros de Ciudadanos, algunos llevaban años sin aparecer por la sede…). Tampoco le ayudan mucho los concejales de su partido que le acompañan en el gobierno, porque ocurre algo parecido. Seguramente por eso (entre otras cuestiones que nunca sabremos por su discreción), dimitió la presidenta local, Sonia Cáceres, colocando a su formación en una gestora histórica, ya que es la primera vez que un partido en el gobierno entra en un proceso de estas características en Telde.

A Sergio, a quien tengo estima en lo personal, alguien le tiene que decir (parece que él no lo quiere ver), que hay asuntos turbios muy cerca de él que pronto estarán en los juzgados. Debe andar con cuidado, o pronto será reprobado en el Pleno del Ayuntamiento por su comportamiento (como ya lo fue en su día Guillermo Reyes). Sergio, bájate del avión, pide perdón a las concejalas vejadas y rectifica. El municipalismo es otra cosa y es demasiado pronto para la pesada mochila que ya cargas.

Florentino López Castro, formado en periodismo por la Universidad Internacional Isabel I de Castilla y es director de ONDA GUANCHE